jueves, mayo 31, 2007

¿Vale la pena?

Como muchos de ustedes deben saber, tengo dos trabajos como docente de inglés. El de la mañana es mi principal ingreso, un empleo estable (al menos todo lo estable que se puede esperar en el contexto de precarización laboral en el que vivimos), con buenas condiciones de trabajo, buenas compañeras y un sueldo que me permite solventar mis gastos básicos mes a mes. El segundo son unas cuantas horitas en un instituto de Once, por la tarde. Con la plata que saco de ahí, cubro gastos inesperados y me permito darme algunos gustos.

Lo cierto es que cada vez detesto más este segundo trabajo. El horario es pésimo, porque me corta la tarde (cuatro tardes por semana, a veces por dar sólo una hora de clase, que podría dedicar a la facultad). Hoy me peleé con una de mis empleadoras (vieja antipática si las hay), o sea que de clima cordial de trabajo mejor no hablemos. Estoy en negro, es más, me obligan a presentar facturas que ni siquiera son mías. Pagan muy poco. Para colmo de males, las condiciones de trabajo son pésimas: para dar inglés, no tengo reproductores de CD, sino viejos grabadores que se descomponen a cada rato y cassettes que han sido regrabados una y otra y otra vez. Tengo libros de texto, pero no se molestaron en comprar los posters y las tarjetas que vienen con ellos, y con los cuales se deberían realizar las actividades (recuerden que enseño a chicos, son necesarios los materiales, a veces mucho más que los libros en sí). Apenas hay juguetes y juegos a mi disposición, ni que decir materiales de librería, como cartulinas, papel glacé, plasticolas, tijeras... a duras penas me pagan las fotocopias.

En fin, ¿por qué sigo ahí? Bueno, por un lado, necesito un poco -no mucho- un poco más de plata para llegar tranquila a fin de mes. Pero sobre todo, porque me encariñé con los chicos. Me da pena pensar en dejarlos. Lo que ocurre es que últimamente ellos vienen siendo la única razón para quedarme, y estoy tan disconforme con el lugar que siento que está afectando mis clases: no les pongo ganas, siento que me quitan tiempo de estudio, me da bronca seguirles el juego a estas viejas turras en las condiciones en las que me tienen... Y ya sé que los chicos no tienen la culpa, pero no puedo evitar pensar que de alguna manera deben percibir mi desgano, por más que me esfuerce en ocultarlo cuando estoy con ellos. En fin, ¿Vale la pena quedarme? Dando clase a estos chicos a pesar de todo, ¿los beneficio o los perjudico?

Y otra cosa: si decido dejar este trabajo, ¿me conviene hacerlo recién cuando consiga otra cosa? ¿O es preferible arriesgarme para tener más iniciativa? ¿De qué trabajar? Quiero agarrar algo chiquito, unas pocas horitas a la semana, como acá, y cuánto me gustaría que fuera algo relacionado con mi carrera. Desafortunadamente, es difícil encontrar todo esto en un aviso clasificado.

Esta vez pongo "Consejo" en las etiquetas porque me gustaría recibir alguno...

7 comentarios:

benjamin1974© dijo...

Que dilema. Realmente es dificil dar una opinion sin conocerte. Dar consejos es complicado. Pero diste permiso a los lectores a comentar y dejar, en voz alta, un "pensamiento" al respecto.

Si fuera mi caso (poniendome en el tuyo):

Yo esperaria a que salga algo mas y recien dejaria de trabajar. Por que? Porque me gusta ensenar, porque me he encarinado con los alumnos que tengo.
Si bien "las viejas" no son honestas ni buenas personas, estoy haciendo algo valorable, estoy educando!
Tengo la posibilidad de abandonar, este trabajo me canso. Pero los ninios? Fin de mes? Mejor me espero, tengo algo seguro y aunque no regrese mas a esa aula, ellos, seguramente, se acordaran de mi en algun momento de su vida.

Un beso... SUERTE!

Luis dijo...

Hola niña!

Bueno, la verdad es que es una jodienda estar a malas con los patronos. De todas formas, te daré una solución cínica producto de lo que yo veo en mi trabajo, que como usted ya sabe señorita, está relacionado con el trabajo de los demás; a saber: búsquese un sito mejor, con un horario mejor, e intente darle con las puertas en las narices a la susodicha ancianita diabólica.

¿Y los niños? ¡¡¿pero es que nadie piensa en los pobres niños!!?? Ché, te dije que era una solución cínica....

Mariana dijo...

Jejejejeje, me dejan re-tranquila sus consejos opuestos, chicos :)

A ver, alguien que desempate!!!

benjamin1974© dijo...

Creo que nadie mas que vos sabe lo que tiene que hacer... Jejejejje... Te re-ayudamos nosotros, no? Todo claro? Seguro, como el Rio de la Plata.
Besos.

Esteban dijo...

Y porque no te haces profesora particular de ingles? Ignoro si te gusta o no eso, pero tengo una amiga que tiene 25 años y hace 2 que vive sola y su unico ingreso es dar clases particulares de ingles. Podes combinar tu trabajo estable a la mañana y a la tarde algo asi. Obvio que es una apuesta mas al largo plazo, pero no creo que tardes en conseguir alumnos.
Es algo que cotiza en el mercado, jaja.
Yo que vos, renuncio. No hay nada peor que un laburo donde te tratan mal, y te estresas.

Luis dijo...

es que yo soy malooo....

Sebastián dijo...

Mariana, soy el peor para dar consejos sobre esto, ya que tuve un solo laburo (cobrador) toda mi vida y no tengo la menor idea de qué haría si no es esto. No me doy maña ni en pedo para nada y los cambios me dan pavor por no saber que va a pasar. Yo privilegio la estabilidad. Pero lo bueno que contás vos es que tu trabajo estable ya lo tenés. No es una decisión límite sino algo que vas a tener que decidir poniendo en la balanza tu bienestar psicológico. O te acostumbrás o resignás, o te vas para no padecer. Tener el otro trabajo principal te da cierto margen de libertad de elección.
Usalo!

Besos.