Como todos los años, esta semana hay elecciones en la Universidad de Buenos Aires. Se eligen las autoridades para la Junta departamental así como también una agrupación para dirigir el Centro de Estudiantes. Me propongo dar un panorama de cómo se perciben las elecciones en la Facultad de Filosofía y Letras en particular, sobre todo en lo que al Centro de Estudiantes (CEFyL) se refiere.
Me identifico con el grueso de mis compañeros de facultad, en especial de mi carrera, en el sentido de que estoy poco politizada. No me suelen convocar las asambleas y por lo general me rompen bastante la paciencia los militantes que interrumpen las clases varias veces al día para pasar anuncios y propaganda política. Sé que esto está mal, que ser apolítico es también una postura tomada, que los estudiantes deberíamos movilizarnos y participar activamente siempre. Lo cierto es que para las elecciones de Centro del año pasado (que, a diferencia de las de Junta) no son obligatorias, votó el 17% de los estudiantes. ¿Por qué?
Para empezar, hay que aclarar que el Centro está en manos de la misma agrupación desde hace años, agrupación que en su momento le ganó a la Franja Morada -lo más parecido a la derecha que se puede encontrar en mi facultad-. Todas las agrupaciones que compiten hoy se identifican con la izquierda, bogan por seguir teniendo una universidad pública y gratuita y con mayor presupuesto, sin exceptuar a la propia Franja (que desde hace años se presenta camuflada de progre, siempre con nombre distinto y con los mismos militantes que, cosa rara, nadie ha visto jamás cursar una materia).
El problema es que, si todos queremos "lo mismo" -aulas en condiciones, sueldos para los docentes ad honorem, cátedras paralelas- ¿por qué se presentaron en estas elecciones al menos 10 listas distintas? Por estos días me dediqué a recolectar el folleterío y tratar de sacar algunas conclusiones en limpio.
En principio, hay dos agrupaciones que, si la cantidad de publicidad fuera representativa de los votantes, parecerían ser las únicas con chance de ganar. Una es el Frente, los que están instalados en el CEFyL desde hace años. El problema con estos chicos es que es mucho bla bla y pocos resultados a la vista. Vengo cursando en la misma facultad hace siete años, y por lo que veo, todo sigue igual. Ellos hablan de la digitalización de apuntes, de la apertura de un par de cátedras, de haber conseguido posgrados gratuitos. Es cierto, hicieron algunas cosas. Pero la sensación general -sobre todo en cuanto al manejo del CEFyL- es "qué mal se manejan estos flacos". Están apoltronados desde hace demasiado tiempo, y mientras muchos quisiéramos un cambio, no sabemos dónde buscarlo. Políticamente, son una ensalada. Se llenan la boca de consignas políticas que poco y nada tienen que ver con el manejo de nuestra facultad ("libertad a los presos de Irak", por ejemplo, más allá de que podamos estar de acuerdo, ¿porque yo te vote vos los vas a liberar, boludo?). Están conformados por una serie de partidos de izquierda y agrupaciones estudiantiles que lo único que parecen tener en común es su rotunda oposición al gobierno de turno y a cualquier decisión que de ahí provenga.
La oposición que se perfila más fuerte al Frente es la
Franja Morada, disfrazada esta vez como Encuentro. Basa toda su propaganda en marcar todas las cosas que el CEFyL ha hecho mal: las fotocopiadoras atestadas de gente, los apuntes mal abrochados, los cambios que no han llegado a gestionar. Pero a la vez, todos sabemos que se trata de otra ensalada de partidos que ni siquiera presenta un frente claro de lucha a favor de una universidad pública y para todos -no es lo mismo-. Apoyaron a Filmus -el candidato de Kirchner- en las
elecciones de Jefe de Gobierno, por ejemplo. Y no sabemos qué puede llegar a pasar si ganan. Yo, por las dudas, no los votaría jamás. No me extrañaría que si ganaran, éste fuera el
primer paso hacia el ingreso restringido y de ahí, derechito a la
privatización.
Luego tenemos una heterogénea lista de agrupaciones autodefinidas como "independientes" (de los partidos políticos). Basan todas sus campañas en criticar tanto al Frente como a la Franja, y sus propuestas son bastante similares: las mencionadas cátedras paralelas, mayor participación estudiantil (¿cómo piensan lograrla?), rentas a los ad honorem, más presupuesto, etc. Algunos hablan de "construir nuevas formas de organización del conocimiento", sin explicar tampoco qué se proponen para conseguirlo.
Lo cierto es que ante todo esto, cada vez se genera una mayor despolitización estudiantil. Estamos cansados de las consignas vacías (y también de aquellos cuya única consigna es "acabar con las consignas vacías"). Estamos podridos de ver militantes dando vueltas por las aulas únicamente en época de elecciones, para que luego formen camarilla o se peleen entre ellos el resto del año. La crisis de la UBA está hoy más patente que nunca, y no voy a dejar de afirmar que los docentes ad honorem deben percibir rentas dignas por su trabajo, que hay crisis edilicia, que el precio de los apuntes impide que a la universidad pública asista todo el que desee hacerlo, que las cátedras únicas promueven un pensamiento único, que el gobierno debería garantizar el triple de presupuesto para que la Universidad funcione como debiera. Pero no veo que ninguno de estos flacos que se pelean en los pasillos por darme un folleto vaya a solucionar nada de todo este rollo.
Curioso cómo la crisis política interna de la Facultad de Filosofía y Letras me recuerda a las divisiones entre la izquierda argentina, cada vez más fragmentada, dejando que los partidos "grandes" se repartan la torta entre ellos.
Perdón por lo largo del post, es que estoy con mucha bronca.