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sábado, agosto 09, 2008

Nagasaki (09-08-1945)

Nagasaki es la mayor ciudad y la capital de la prefectura de Nagasaki, en Japón. Hace hoy 63 años, Nagasaki se convirtió en el segundo blanco de una bomba atómica que los Estados Unidos arrojaran sobre Japón. A las 11:05 de la mañana, la bomba Fat Man, más poderosa que la de Hiroshima, debido a motivos climáticos fue arrojada hacia el último blanco alternativo, que era esta ciudad.

La bomba falló el blanco, pero de todas maneras arrasó con la mitad de la ciudad, matándo instantáneamente a 75.000 personas, y dejando heridas y enfermas a una cantidad similar, con lo que los muertos totales se duplicaron con el correr del tiempo. El caos y el horror provocados por esta bomba fueron similares a los de Hiroshima, y las dos bombas ocasionaron que Japón se rindiera pocos días después.

La ciudad fue eventualmente reconstruida, si bien se conservaron algunos escombros como testimonio del horror al que sobrevivió.

Hoy escribo sobre Nagasaki porque, como muchos, al pensar en las bombas atómicas y en la Segunda Guerra Mundial, el nombre que se me viene a la mente es el de Hiroshima. La cantidad de muertos en ambas ciudades fue similar, la destrucción, el horror y el repudio posterior también. Hiroshima impresiona, quedó en el recuerdo y ha marcado a la humanidad por haber sido la primera. Sin embargo, a mí siempre me impresionó Nagasaki, precisamente por ser la segunda. Pocos días antes, el terror había sacudido al mundo. Cientos de miles de personas desintegrándose en un instante, muchos de ellos civiles ajenos a la guerra que los envolvía. Las marcas de la radiación atómica afectan a algunos japoneses hasta el día de hoy. Que, con eso en el pasado, alguien fuera capaz de ordenar un segundo ataque, que un dedo norteamericano no dudara en apretar el botón una segunda vez, lo encuentro todavía más inconcebible, si se puede.

Evidentemente, el ser humano tropieza una y otra vez con las mimas piedras. Aún hoy, 63 años después, el peligro de la guerra atómica es una espada de Damocles que pende sobre las cabezas de nosotros, los hombres. Y, lamentablemente, pareciera que cuelga de un hilo cada vez más fino.

Foto tomada de Wikipedia. Nagasaki antes y después de la explosión.

sábado, julio 26, 2008

Cine: Batman - The dark knight

Ayer fui a ver esta película luego de escuchar varias recomendaciones muy convincentes. Debo decir que no me desilusionó en lo absoluto. Sin embargo, las cosas que más me gustaron de ella son aquellas que rompen con las reglas del género que esperaba ver.

Advierto a quienes no la hayan visto que adelanto detalles fundamentales del guión, así que acá es donde les conviene dejar de leer.

Y es que The dark knight (primera película de la saga de Batman que no lleva su nombre en el título) dista de ser una película de acción más, de ésas con malos bien malos y buenos bien buenos. Acá los roles parecen intercambiarse por momentos. Si bien el Joker de Heath Ledger (lamentablemente, último papel de este joven actor que prometía tanto) es el "villano", a los espectadores se les hace hasta simpático por momentos. Y no es malo, no. Es... caótico. Amoral. Representa la corrupción anónima de la sociedad en miniatura que es Ciudad Gótica. Me encantó que no se lo "explique": cuando en una escena al principio de la peli cuenta una triste anécdota de la infancia y el padre alcohólico para explicar sus cicatrices pensé "ufa, ya lo tenían que psicoanalizar...", pero no: más tarde, cuenta una historia completamente diferente. De hecho, nos está mintiendo todo el tiempo. No tiene nombre, no tiene origen, no tiene antecedentes ni propósitos específicos. Como dice Alfred, "hay tipos que sólo quieren ver el mundo arder". Buen detalle hacia el final, el que la cámara gire y nos lo muestre al revés. No hay arriba ni abajo en él, todo se puede dar vuelta.
Lo contrario ocurre tal vez con Harvey Dent -"Dos caras". Me encantaron los efectos especiales, esta vez al servicio de la historia, pero el personaje no me terminó de convencer. Si bien le encuentran la vuelta al tema del azar como parte del caos, no deja de ser un pobre tipo vengándose de la muerte de la mujer amada. ¿Hay verdadera corrupción en su personaje, o es simplemente un enamorado vengativo más?

La película, a diferencia de las anteriores de la saga, sobre todo las de Tim Burton, tiene su fuerte más en los diálogos que en las escenas de acción (que las hay, y muy bien hechas, pero no son lo más importante). Reflexiones sobre el bien y el mal, sobre las reglas a seguir en un mundo sin reglas, sobre los límites de cada uno y la necesidad de romperlos, dejan al espectador preguntándose muchas cosas aún cuando las dos horas y media de la función han transcurrido.

Tal vez lo que me pareció más criticable, la decisión más "hollywood" de los guionistas haya sido la de los pasajeros de ambos ferris. Creo que en la vida real sí que hubiéramos tenido "fuegos artificiales". Me pareció un tanto poco creible, y en mi opinión le resta un punto a la película en su conjunto. Hubiera imaginado una resolución diferente: el preso tira el detonador por la ventana al tiempo que el civil da vuelta a la llave, la ilustración perfecta del ying y yang que hay en cada uno.

El final, sin embargo, me pareció acertado: lo que los hombres necesitamos no son héroes de carne y hueso, sino símbolos. ¿Qué otra cosa son los mártires, los héroes patrios, los personajes cuyas hazañas nos narran los cantares de gesta? Un héroe vive hasta convertirse en villano, o muere antes. Nuevo intercambio de roles de Batman y Harvey y final abierto. Al espectador atento no le pasará desapercibido el guiño para una posible tercera parte: cuando Batman pregunta si el traje nuevo soportará el ataque de los perros, Lucius Fox le contesta sonriendo "A los gatos podría soportar...".

En definitiva, The dark knight me gustó porque va más allá de su género: es una película de héroes donde éstos están proscriptos, donde los diálogos roban protagonismo a las persecusiones, a las peleas y a las explosiones, con vueltas de tuerca a lo largo de la trama, con giros totalmente inesperados (¿en qué película de Batman -o de cualquier superhéroe- éste no llega a salvar a la chica?). Finalmente, te deja pensando. No muchas de las películas más taquilleras de la historia pueden darse ese lujo.

domingo, mayo 04, 2008

En el día del Superclásico...

5 razones para odiar el fútbol:

- Es un inmenso negocio que mueve millones, de los cuales el hincha no ve nada, solamente gasta, gasta y sigue gastando.
- Monopoliza la conversación (especialmente la masculina).
- Da excusas para no hacer nada más (no importa si es domingo y el día está soleado: hay partido y no se sale)
- Las mafias que hay detrás de los grandes equipos (y no tan grandes también).
- Las muertes producto de la violencia en la tribuna, a cada rato.

5 razones para disfrutar del fútbol:

- No se trata únicamente de un deporte (de por sí, algo saludable y positivo) sino de una pasión que caracteriza e identifica a nuestro país.
- Da temas de conversación en prácticamente todos los ámbitos.
- Alegra la vida de miles de hinchas cada vez que ven triunfante a su equipo.
- Une a los amigos, a las familias, incluso a los desconocidos, con una causa común (esto se nota especialmente en el Mundial).
- Cuando se aprende a mirarlo, se detectan estrategias, pases y jugadas espectaculares: es decir, cuanto más fútbol se ve, más se lo disfruta.

jueves, marzo 27, 2008

¡¿De qué lado estás?!

Esta semana se agudizó un conflicto que hace ya quince días viene paralizando el país: al paro del agro -que tiene como objetivo desabastecer a la población de las ciudades para que el gobierno dé marcha atrás a las retenciones a la exportación de soja- le siguió un duro discurso de la presidente Cristina Fernández, con la soberbia que la caracteriza. Al discurso la clase media y media alta de las ciudades contestó con un cacerolazo, como desde la época de De La Rúa no se veía. Se dijo que fue en apoyo al campo, pero no seamos hipócritas: la gente entra en pánico cuando ve que la docena de huevos se va a 10 pesos. Yo tampoco voy a ser hipócrita: obvio que el aumento de los alimentos me preocupa, pero con la cacerola no salgo.
Pareciera que hay que tomar partido por alguno de los dos bandos: por un lado el gobierno, por otro lado el campo.
Para Fernández, el paro del campo es una "extorsión", ya que se trata de "los piquetes de la abundancia". Y en parte tiene razón: la riqueza que el dólar alto, el precio de la soja en el mercado externo y la alta productividad ha traído a los grandes y medianos propietarios es exhorbitante e injusta en una sociedad tan desigual como la nuestra. ¿Por qué el pago de la deuda externa debe ser a costa de la educación y la salud públicas? Yo, por lo menos, siempre estuve a favor de las políticas redistributivas.
Creo que por más que tengan sus motivos para protestar, el nivel que ha alcanzado el paro del agro es inmoral: no se puede desperdiciar toneladas y toneladas de comida mientras que hay gente que se muere de hambre. El solo ver cómo se arrojan a la ruta la carne y la leche en mal estado frente a los ojos de un país, es motivo para que yo, por lo menos, no salga a defenderlos.
Además, y esto no es un tema menor, es fundamental desalentar de una u otra manera el monocultivo de soja: por un lado, porque se producen menos alimentos para consumo interno. Y por otro lado, por el inmenso daño que le acarrea a la ecología: a este ritmo, en unos años no vamos a poder autoabastecernos.
Pero, ¿qué pasa del otro lado? Quienes hacen el paro en el campo sostienen que no se puede castigar a un sector del cual depende tan fuertemente nuestra economía, que ellos son también pequeños productores a los que se está ahogando con las retenciones. Y además, el gobierno responde con agresiones verbales y físicas -sobre todo por parte del patotero oficial Luis D'Elía- y reprimiendo lo que, nos guste o no, es una protesta social legítima de un sector del país. Aparte de todo, los cacerolazos, aunque yo no los comparta, fueron indudablemente una manifestación espontánea, a diferencia de la represión de los punteros políticos.
¿Y los Kirchner, acaso, no son también grandes terratenientes? ¿A quién pretenden convencer con su discurso de "se acabó la fiesta para unos pocos" si ellos se cuentan entre el grupo de los invitados de honor al banquete?
Hoy por hoy, entre el miedo al desabastecimiento y el ruido de las cacerolas, el tema del paro agrario me quita el sueño. Pero si tengo que decidirme por alguno de estos dos bandos, creo que antes salgo corriendo.

sábado, marzo 22, 2008

Mulholland Drive: una interpretación

Anoche vi por segunda vez esta peli de David Lynch. La había visto seis años atrás, cuando se estrenó en cine, y me acuerdo que entonces salí de la sala con tremendo dolor de cabeza y una ensalada de imágenes inconexas. Pasa que, para aquellos que no la hayan visto, Mulholland Drive es una película con muchas interpretaciones distintas, y que puede resultar muy desconcertante para el espectador desprevenido. Cuando la vi por segunda vez, me pareció entenderla, o por lo menos, pude construir una versión. Navegando por la web me di cuenta de que hay muchos sitios que se dedican a debatir teorías sobre el significado de esta cinta, muchas de estas teorías son por lejos más complejas que la mía (involucran, entre otros elementos, el abuso sexual). Mi interpretación creo que es propia de una segunda mirada, y tal vez sea distinta y más rica la idea que se me ocurra cuando vea la peli por tercera vez. Y ni siquiera entonces será necesariamente la que el director tenía pensada al rodar. Pero bueno, aquí va:

Hay pocas cosas firmes a las que el espectador de Mulholland Drive pueda aferrarse: lo primero es que se trata de una crítica al ambiente de Hollywood, a la mafia de directores y productores, a la pelea por un lugar en las marquesinas. La calle del título, entonces, funciona como metáfora del peligroso camino al estrellato. Lo segundo es que se trata de una historia de amor entre las dos bellas mujeres interpretadas por Naomi Watts y Laura Harring.

La confusión principal proviene de que parte de -o toda- la película es un sueño de alguno de estos personajes. Hay debate al respecto de qué sucede primero y qué pasa después. La cinta empieza con el encuentro entre "Rita" -una mujer amnésica que se da a sí misma ese nombre al ver el poster de Rita Hayworth- y Betty, una inocente chica que llega a Los Angeles para cumplir su sueño de ser actriz. Ambas mujeres se involucran sentimentalmente mientras intentan descifrar el rompecabezas de la identidad de una de ellas. Intercalada con esta historia, se ven los pormenores de Adam, un joven director de cine al cual la mafia de Hollywood quiere imponerle una chica para su papel.
En determinado momento, poco después de haber consumado su relación, las chicas se dirigen a un club nocturno, Silencio, donde los músicos no están tocando los instrumentos sino que todo es un gran playback, que llega a engañar también a los espectadores. El Club Silencio, en mi opinión, es la clave de la película: el presentador lo anuncia claramente, no hay banda, no hay orquesta, todo lo que van a ver es falso. Con esto ha dado la pista para comprender que esta historia es un sueño.
La verdadera historia es mucho más horrible: una despechada Diane -Betty al principio, pero afeada, triste, actriz frustrada- ha contratado un asesino a sueldo para matar a su ¿amante? ¿ex novia? ¿amor no correspondido? Camille -Rita en el comienzo-, quien es una actriz famosa que está por casarse con Adam. Luego, al enterarse de que se ha cumplido su propósito, Diane se ve atormentada por los remordimientos y se suicida. Entre el instante en que la bala entra en su cabeza y ésta cae inerte sobre la almohada, alcanza a imaginar una historia de amor correspondido, donde ellas están juntas, donde ella misma es inocente y una actriz de gran talento.
David Lynch se encarga de ir dejando pistas a lo largo de su cinta: un primer plano de una almohada acercándose, como si fuera lo último que Diane viera; una llave que figura en el plano del sueño tanto como en el de la realidad; rostros que se repiten entre el sueño y la vigilia, pero con personajes cambiados; un cadáver descompuesto en una cama -la propia Diane imaginando lo que sucederá después de su muerte-. A la vez, hay elementos que no cierran y se prestan a que el espectador delire: ¿quién es y qué está haciendo el viejo que vive detrás del Winkie's? ¿Por qué David Lynch hizo en su "lista de 10 claves" (incluída en el DVD) hincapié en la Tía Ruth? ¿Qué representa el cubo azul? ¿Por qué la adivina que toca el departamento de Tía Ruth no aparece en la supuesta "vigilia"? Y la más importante de todas: ¿Hubo alguna vez amor entre Diane/Betty y Camille/Rita, o es todo una fantasía de la primera?

Una película recomendable desde todo punto de vista, para verla al menos dos veces. Me gustaría que si alguno tiene una teoría distinta a la que yo expuse, la comentara.

miércoles, septiembre 26, 2007

Ensalada de proyectos y despolitización estudiantil: una visión sobre las elecciones en la UBA

Como todos los años, esta semana hay elecciones en la Universidad de Buenos Aires. Se eligen las autoridades para la Junta departamental así como también una agrupación para dirigir el Centro de Estudiantes. Me propongo dar un panorama de cómo se perciben las elecciones en la Facultad de Filosofía y Letras en particular, sobre todo en lo que al Centro de Estudiantes (CEFyL) se refiere.
Me identifico con el grueso de mis compañeros de facultad, en especial de mi carrera, en el sentido de que estoy poco politizada. No me suelen convocar las asambleas y por lo general me rompen bastante la paciencia los militantes que interrumpen las clases varias veces al día para pasar anuncios y propaganda política. Sé que esto está mal, que ser apolítico es también una postura tomada, que los estudiantes deberíamos movilizarnos y participar activamente siempre. Lo cierto es que para las elecciones de Centro del año pasado (que, a diferencia de las de Junta) no son obligatorias, votó el 17% de los estudiantes. ¿Por qué?

Para empezar, hay que aclarar que el Centro está en manos de la misma agrupación desde hace años, agrupación que en su momento le ganó a la Franja Morada -lo más parecido a la derecha que se puede encontrar en mi facultad-. Todas las agrupaciones que compiten hoy se identifican con la izquierda, bogan por seguir teniendo una universidad pública y gratuita y con mayor presupuesto, sin exceptuar a la propia Franja (que desde hace años se presenta camuflada de progre, siempre con nombre distinto y con los mismos militantes que, cosa rara, nadie ha visto jamás cursar una materia).
El problema es que, si todos queremos "lo mismo" -aulas en condiciones, sueldos para los docentes ad honorem, cátedras paralelas- ¿por qué se presentaron en estas elecciones al menos 10 listas distintas? Por estos días me dediqué a recolectar el folleterío y tratar de sacar algunas conclusiones en limpio.
En principio, hay dos agrupaciones que, si la cantidad de publicidad fuera representativa de los votantes, parecerían ser las únicas con chance de ganar. Una es el Frente, los que están instalados en el CEFyL desde hace años. El problema con estos chicos es que es mucho bla bla y pocos resultados a la vista. Vengo cursando en la misma facultad hace siete años, y por lo que veo, todo sigue igual. Ellos hablan de la digitalización de apuntes, de la apertura de un par de cátedras, de haber conseguido posgrados gratuitos. Es cierto, hicieron algunas cosas. Pero la sensación general -sobre todo en cuanto al manejo del CEFyL- es "qué mal se manejan estos flacos". Están apoltronados desde hace demasiado tiempo, y mientras muchos quisiéramos un cambio, no sabemos dónde buscarlo. Políticamente, son una ensalada. Se llenan la boca de consignas políticas que poco y nada tienen que ver con el manejo de nuestra facultad ("libertad a los presos de Irak", por ejemplo, más allá de que podamos estar de acuerdo, ¿porque yo te vote vos los vas a liberar, boludo?). Están conformados por una serie de partidos de izquierda y agrupaciones estudiantiles que lo único que parecen tener en común es su rotunda oposición al gobierno de turno y a cualquier decisión que de ahí provenga.
La oposición que se perfila más fuerte al Frente es la Franja Morada, disfrazada esta vez como Encuentro. Basa toda su propaganda en marcar todas las cosas que el CEFyL ha hecho mal: las fotocopiadoras atestadas de gente, los apuntes mal abrochados, los cambios que no han llegado a gestionar. Pero a la vez, todos sabemos que se trata de otra ensalada de partidos que ni siquiera presenta un frente claro de lucha a favor de una universidad pública y para todos -no es lo mismo-. Apoyaron a Filmus -el candidato de Kirchner- en las elecciones de Jefe de Gobierno, por ejemplo. Y no sabemos qué puede llegar a pasar si ganan. Yo, por las dudas, no los votaría jamás. No me extrañaría que si ganaran, éste fuera el primer paso hacia el ingreso restringido y de ahí, derechito a la privatización.
Luego tenemos una heterogénea lista de agrupaciones autodefinidas como "independientes" (de los partidos políticos). Basan todas sus campañas en criticar tanto al Frente como a la Franja, y sus propuestas son bastante similares: las mencionadas cátedras paralelas, mayor participación estudiantil (¿cómo piensan lograrla?), rentas a los ad honorem, más presupuesto, etc. Algunos hablan de "construir nuevas formas de organización del conocimiento", sin explicar tampoco qué se proponen para conseguirlo.

Lo cierto es que ante todo esto, cada vez se genera una mayor despolitización estudiantil. Estamos cansados de las consignas vacías (y también de aquellos cuya única consigna es "acabar con las consignas vacías"). Estamos podridos de ver militantes dando vueltas por las aulas únicamente en época de elecciones, para que luego formen camarilla o se peleen entre ellos el resto del año. La crisis de la UBA está hoy más patente que nunca, y no voy a dejar de afirmar que los docentes ad honorem deben percibir rentas dignas por su trabajo, que hay crisis edilicia, que el precio de los apuntes impide que a la universidad pública asista todo el que desee hacerlo, que las cátedras únicas promueven un pensamiento único, que el gobierno debería garantizar el triple de presupuesto para que la Universidad funcione como debiera. Pero no veo que ninguno de estos flacos que se pelean en los pasillos por darme un folleto vaya a solucionar nada de todo este rollo.
Curioso cómo la crisis política interna de la Facultad de Filosofía y Letras me recuerda a las divisiones entre la izquierda argentina, cada vez más fragmentada, dejando que los partidos "grandes" se repartan la torta entre ellos.

Perdón por lo largo del post, es que estoy con mucha bronca.

lunes, agosto 06, 2007

Familia(s) de hoy

Publicado por primera vez en la e-magazine "Temas de hombre / temas de mujer", y recientemente traducido al inglés, les dejo este artículo que creo que está hoy tan vigente como hace un par de añitos.

Mamá, papá y dos chicos (mejor si son varón y nena). A veces, el abuelo en el fondo, con una pipa en la boca, o la abuela tejiendo. Típica postal de la familia que aparecía en los libros de lectura hasta hace un par de décadas. La mamá cocina, el papá trabaja, los chicos juegan. El modelo Familia Ingalls, que para muchos era la única e indiscutible garantía de una vida feliz.

Hoy las cosas han cambiado. Mamá y papá se divorciaron, se volvieron a casar y a tener más hijos. Hoy la postal incluye hermanastros, medio hermanos, mamá, el marido nuevo de mamá, papá, la novia de papá, los hijos de la novia de papá. Eso, cuando no se trata de los cada vez más comunes hogares monoparentales. Incluso las familias “tradicionales” se han ido achicando, cada vez es menos común tener muchos hijos, en general por las circunstancias económicas. Los tíos se fueron del país, por la crisis. Los abuelos ya no viven en casa, pero muchas veces los hijos siguen viviendo con sus padres hasta pasados los treinta. E incluso un compañerito de colegio del nene tiene dos papás, o dos mamás… viviendo juntas.

No sucedió de un día para el otro, a diferencia de lo que a muchos les parece....

Leer el resto del artículo.




FOTO: Una típica postal de familia argentina no tradicional: ¡la mía!



domingo, julio 29, 2007

La locura consumista de las vacaciones de invierno

La ciudad rebalsa de niños y adolescentes sacudidos por el torbellino de las dos semanas de receso escolar de invierno. Multitud de chicos de todas las edades (también los de jardín) invaden las calles porteñas, los patios de comidas, los cines, las plazas, los teatros... las carteleras se llenan de espectáculos infantiles de calidades dispares, los vendedores aprovechan la influencia de los chicos en la decisión de compra de toda la familia para enchufarnos cualquier juguetito a pilas que produzca lucecitas o (horror de nosotras, las maestras de jardín) ruiditos molestos. Eco de las vacaciones resonará ya mediado agosto ese otro invento de los comerciantes que es el Día del Niño.
El problema de muchos de estos chicos es que se los arroja a una vorágine imparable de actividades, y no se les da el menor espacio para estar en casa sin nada que hacer, jugar un poco solos (o con sus hermanos los más afortunados). Básicamente: aburrirse, actividad necesaria en la infancia, porque es el aburrimiento lo que termina por desarrollar, necesariamente, la imaginación de los chicos. Cuando al niño la diversión se le da servida en paquete, no aprende a construirla. De esta manera, los juguetes pierden rápidamente su encanto, los programas de televisión no motivan lo suficiente como para terminar de verlos, y se cae en un zapping compulsivo, los amiguitos son meros compañeros de consumo con quienes no se comparte ni siquiera una conversación.
No está mal que los padres tengan, durante las vacaciones, cantidad de opciones para llevar a sus chicos de paseo. Sería deseable que también pasaran tiempo con ellos durante las 50 semanas restantes del año. Y sería importante que estos chicos que viven la vorágine de "14 días de vacaciones = 14 planes" vieran que no todo se puede consumir, que hay cosas más importantes y que el tiempo que pasan solos en casa jugando con mamá o papá es más valioso que el invertido en ver el espectáculo de la vedette de turno devenida conductora infantil.

miércoles, mayo 23, 2007

Los indecisos

Figuro, junto a un estimado 30% de los votantes, en esta categoría para las elecciones que se vienen el próximo 3 de junio. Para aquellos que no lo sepan, en Buenos Aires elegimos jefe de gobierno, así como legisladores. Hay tres candidatos principales, así que seguramente haya segunda vuelta (ballotage) por dos de estos.

Y, como a muchos, no me gusta nadie. No quiero votar al "mal menor", ya que esntre los tres no me parece que haya un mal menor, sino que son todos malos. El bigotudo -si este blog tuviera música, sonaría la marcha que acompaña a Darth Vader- es la peor opción, seguro, así que probablemente en segunda vuelta le vote en contra. Pero los otros dos payasos, no me caben para nada...

Toda la campaña en sí viene siendo un gran chiste: no me refiero sólo a los afiches que parecen de un candidato a simple vista pero que en realidad se burlan de él, sino la misma campaña de estos tarados. La del pelado, "el único que tiene a Buenos Aires en la cabeza". ¡Por favor! ¿Y el "estaría bueno Buenos Aires"? ¿Qué me estás tratando de vender, una gaseosa, pedazo de imbécil? ¿Creés que se puede manejar cualquier cosa como si fuera una de las empresitas de papi? En cuanto a la manito derecha del presi, no quiero votarlo porque no quiero darle a éste ni un gramo más de poder, ya tiene demasiado, y no veo que lo use bien sino todo lo contrario. Al margen, ¿alguien se fijó en la cara de delincuente de Heller, el vice? Yo, si hubiera sido su asesora, hubiera prohibido que lo fotografiaran.

En fin, no sé si optaré por dar mi voto a algún candidato sin chances, o bien votar en blanco (cosa que hice una sola vez en mi vida y no me gusta nada, porque siento que estoy dándole margen al que gana, no sé qué tan cierto es esto pero esta vez no quiero arriesgarme).

Mi pregunta es, ¿cómo terminarán definiéndose el resto de los indecisos? ¿Pesan tanto las encuestas, saber quién tiene más chances, quién puede salir segundo, para influenciar sus votos? Y, ¿se podrá votar contento alguna vez en este país, sin sentir que uno está eligiendo entre la horca, la inyección letal y la silla eléctrica?

miércoles, mayo 02, 2007

Feria del Libro en Buenos Aires

Como todos los años (desde que tengo 10), visité la Feria del Libro de Buenos Aires. La verdad es que ya a esta altura lo hago más por costumbre que por otra cosa, hoy ni siquiera me compré nada. Había simplemente demasiados títulos, no que no me interesara ninguno, pero me parece que me saturé. Llegó un punto en que sólo veía las tapas borrosas de distintos colores y no leía nada (ya sé, tendría que consultar a un oculista, cada día veo peor, en fin).
La organización, bastante mala. ¿Para qué tenemos que comernos quince minutos de cola -miércoles al mediodía, ni quiero imaginarme un sábado- si con la libreta universitaria entrás gratis? Ni siquiera me la pidieron para corroborar que fuera mía. El lugar, lindo, como siempre. Mucha, mucha gente, a esa hora sobre todo chicos de distintos colegios. Pero había pasillos amplios y stands bien iluminados. En esta oportunidad no me llamaron la atención los eventos propuestos, más bien me sentía como recorriendo un inmenso shopping de libros (qué otra cosa es la Feria, de todos modos). De todas maneras, algo que me llamó la atención es que la mayoría de la gente compraba poco y nada.
¿Y yo? Tampoco. Claro que vi cosas que me sentí tentada a comprar, pero los libros están cada vez más caros, vi pocas ofertas y tampoco es que me moría por conseguir ninguno, tengo una buena pilita por leer en un estante, y mis parciales empiezan en diez días. Así que este año fui simplemente a chusmear, salí con las manos vacías y me volví a casa. De todas maneras no me puedo quejar: pude pasar un buen rato.

lunes, abril 23, 2007

¡Feliz día!!!

Gracias a él nos comprendemos (a veces), podemos reirnos de los chistes, nos enteramos de hechos lejanos y vecinos, transmitimos nuestros sentimientos más profundos, metemos la pata, leemos desde la publicidad de "Gran Hermano" en el Clarín espectáculos hasta el último de los sonetos de Góngora, tenemos nuestra versión del Scrabble y los crucigramas y sopas de letras, nos emocionamos cuando escuchamos a nuestro bebé decir "ma-ma", podemos descargar nuestra bronca con la más fuerte de las puteadas, tenemos refranes, poesías, recitamos, cantamos...
¡Gracias, español, castellano o rioplatense, viejo, como quieras que te llames!!! ¡Feliz, día, idioma querido!
Hagámosle alguno de estos regalitos, ¿dale?
- Digamos "fuiste", no "fuistesss".
- Opinemos "que...", no "de que...".
- Digamos "fíjense", no "fijesén".
- Hablemos de "Internet" o "la Internet", no "el Internet".
- Para los más jovencitos, limitemos la proporción de "boludo" por cantidad de palabras a menos de diez.
- Y por favor, García Márquez aparte, respetemos nuestra ortografía y no nos mandemos barrabasadas como la del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras (CEFyL), que se mandó tremenda "livertad" nada menos que en una carátula...

jueves, marzo 22, 2007

24 de marzo

Yo voy a la Plaza.
No voy a ser hipócrita, no fui todos los años, pero ahora, que se dispuso demagógicamente que sea feriado, trataré de estar presente. Creo que es un doloroso feriado, no un día para quedarse en la cama, o irse de fin de semana largo.Estamos recordando la persecusión y desaparición de personas, la destrucción de 30.000 vidas humanas (¡Y la de sus seres queridos!), la extirpación de identidades, la tortura, los vuelos de la muerte, el circo del Mundial '78, la absurda guerra de Malvinas, la Dictadura. No me suena a DVD y pochoclo.

Mi mamá me llevó a la Plaza por primera vez en el '96. Se cumplían dos décadas del Golpe, yo tenía 14 años y recuerdo la emoción al ver las fotos, los gritos "el que no salta es militar" (y saltar, saltar con furia y con dolor y con impotencia), el discurso sobre la memoria.
Y las banderas de los partidos, claro.
Hoy en la facu estaba todo empapelado con sus afiches y convocatorias. Yo no estoy de acuerdo. Creo que hay que ir a la plaza como argentinos, como latinoamericanos, incluso meramente como seres humanos que somos. Estamos hablando de Derechos Humanos, algo que abarca más de lo que se pueden atribuir un MST, un PO, una JP, un PTS, un QSY, etc.
Creo que ningún partido tiene el derecho de apropiarse de este día. Es de todos -de todos y de ninguno en particular- el deber de recordar y mantener viva la memoria. Vayamos o no a la Plaza. Sé que hay muchos que no van, por una u otra razón y que no por eso están apoyando a los genocidas, ni mucho menos. Cada uno tiene sus motivos. El mío es darle al feriado su valor de día especial, triste, doloroso. La Plaza es la manera en la que decido seguir recordando.

jueves, marzo 08, 2007

Acerca del llamado "día internacional de la mujer"

Escribí la primera versión de este artículo hace siete años. Reconozco que tal vez mis opiniones actuales al respecto sean más moderadas que las de entonces, pero sigo de acuerdo con la idea general que tenía al escribirlo. En fin, traté de quitar las partes más cebadas y de actualizarme un poco -por ejemplo, hoy existen las revistas "para hombres"-. Si todavía quieren ver el artículo tal como lo escribí a los 18 añetes, está acá.
¿Se les ha ocurrido preguntarse alguna vez por qué es que existe este día internacional de la mujer? A mí sí, y las respuestas que se me vinieron a la cabeza me desilusionan.
Primero: Es un día en el cual se "celebra" el avance que ha tenido la mujer en los últimos cien años, la lucha por nuestros derechos y los logros alcanzados. A mí no me parece que sea algo que haya que celebrar, ya que esos derechos, que con mucho esfuerzo nos van siendo otorgados muy poco a poco, debieron ser nuestros desde un principio, y el hecho de que haya que reclamarlos significa que aún no se los considera en nuestra sociedad algo elemental. Está fuera de toda discusión que las mujeres y los hombres merecemos lo mismo: mismo sueldo por mismo trabajo, iguales condiciones de trato cotidiano, iguales responsabilidades frente a la paternidad, frente a las tareas domésticas y frente al manejo del dinero. Y no porque las mujeres pidamos estas cosas un día al año vamos a llegar a obtenerlas. Creo que es preciso un cambio de actitud: no hay que alegrarnos por tener los derechos que tenemos, sino indignarnos cuando éstos siguen sin ser suficientes. Está bien: el "Día" es necesario porque la lucha de las mujeres sigue en pie. Pero entonces debería ser un día para reflexionar, como el día de la lucha contra el SIDA, no una excusa para vender flores y regalitos.
Segundo: No hay un "dia internacional del hombre".¿Por qué? Sencillo, a ellos no hace falta reconocerles nada, ya lo tienen todo reconocido. A la mujer se la viene considerando desde siempre "la otra". Fue "la esposa de", "la madre de", "la hija de", "la empleada de". Ser mujer sigue siendo lo marcado en la nuestra y en la mayoría de las sociedades.
Con esto no pretendo pecar de feminista. No creo que las mujeres debamos "tomar revancha" por tantos siglos y milenios de opresión masculina. Considero que no somos iguales, sino muy diferentes, pero que valemos lo mismo como seres humanos, y por eso merecemos lo mismo. Por mi parte me duele y me repugnan los hombres (y también algunas mujeres, es verdad) que consideran al sexo femenino como "una porción aparte de la humanidad". Nosotras somos la humanidad, más de la mitad de ella. Ojalá llegue el día en el cual hombres y mujeres seamos un equipo perfecto, tanto en el trabajo, como en la amistad, como en la pareja. Ese día no se va a festejar más el "día internacional de la mujer", sino el "día del ser humano".

martes, marzo 06, 2007

Infancia full time (parte II)

Claro que los chicos de los que hablé la vez pasada son un grupo privilegiado. Hijos de padres que pueden permitirse pagarles una escuela privada (cuyas cuotas a veces exceden los sueldos de los maestros), que pueden fantasear con una universidad, con viajes a Europa y a Yankilandia, con carreras diplomáticas, profesiones respetadas, matrimonios convenientes.

¿Hace falta que aclare que gran parte de los chicos (de nuestro país y del mundo) están lejos de encontrarse en una situación semejante? Nenes y nenas que no tienen tampoco tiempo para jugar, porque se pasan sus días laburando. Chicos explotados, humillados y utilizados por adultos (que tal vez no sepan qué otra cosa hacer con ellos), que no verán jamás una computadora, más que desde una vidriera. Que nunca van a aprender inglés, y que encima en muchos casos no pueden leer ni escribir en su propio idioma. Que no tienen presión de sus padres para entrar a un colegio caro, sí para conseguir monedas. Que no tienen tampoco una infancia "full time", porque ésta les ha sido arrebatada junto con todos sus derechos.

¡Cuánto más felices serían todos los chicos si pudiéramos repartir entre ellos lo demasiado que tienen unos pocos! Mientras que a algunos les sobre televisión, atenciones, tiempo de escuela, actividades extracurriculares y juguetes, a tantos otros les seguirán faltando las cosas más básicas, como comida, salud, techo. Tal vez lo más cruel del sistema perverso en el cual vivimos, sea que se refleje en la situación de vida de los más inocentes.

jueves, marzo 01, 2007

Infancia full time


Hoy retomé mi trabajo (que, para los que aún no lo saben, es de maestra de inglés en preescolar). Mejor dicho, hace varios días que volví a la escuela, pero hoy conocí a los chicos a los que voy a acompañar durante todo el año. ¡Qué lindo fue verlos llegar tan ilusionados y felices! Se ve que les deben haber tocado buenas maestras antes, porque estaban impacientes por volver al jardín.

Es una hermosa edad la que están viviendo. Sin embargo, me da pena ver que chicos tan chiquitos tengan horarios y agendas de adultos. No debería quejarme -después de todo, el doble turno es lo que me da de comer- pero me pone triste verlos enseguida cansados, agotados por un ritmo de vida que no me parece del todo saludable para su edad. Cuando yo iba al jardín, sólo un par de décadas atrás, los chicos teníamos mucho tiempo libre, tiempo para jugar y tiempo para estar en casa, y tiempo para aburrirse, que también es necesario. Los chicos de hoy no saben estar sin hacer nada. Y por más que es algo innato en ellos, les cuesta cada vez más usar la imaginación, atrofiada como la tienen por tantas horas de tele.

Claro que no quiero generalizar. Creo que debe haber padres que los ayudan y los acompañan, y les limitan las horas de tele y los impulsan a jugar por su cuenta. Y si bien hoy en día la mayoría de los jardines privados funciona así, full time, es para adaptarse a los requerimientos de un sistema perverso, donde si el chico de cinco años no sabe inglés y computación no puede ingresar a una buena escuela privada (todo pareciera ser privado para la gente de alto poder adquisitivo), y entonces limitan sus posibilidades para la vida en lo sucesivo. Supongo que todos estos papás sólo buscan lo que creen que es mejor para sus hijos.

Yo, por mi parte, espero no ponerles a estos inocentes las presiones que se me ponen a mí como maestra, y ayudarlos a que disfruten éste, su último año de jardín de infantes. Les quedan años de notas por delante.

sábado, febrero 17, 2007

De lectura obligatoria

Cuando la lectura por placer se transforma en una tarea a cumplir... ¿qué hay que hacer? Me resulta particularmente difícil abandonar un libro una vez empezado. Supongo que por el mismo motivo que jamás apago por la mitad una película que alquilé, por mala que sea: siento que, después de todo, algo bueno debe venir más tarde, y que si dejo de leer ahora, nunca lo voy a retomar, por lo que siempre tendré que quedarme con la duda.
Por otro lado, Borges me hubiera dicho que si un libro no me atrapa, lo deje: no debe haber sido escrito para mí, o por lo menos, no para mí ahora. La gente cambia. Los gustos de lectura también. Me acuerdo de cuando leí por primera vez el primer tomo de En busca del tiempo perdido. Me pareció un auténtico embole, me pregunte dónde estaba el tiempo que yo había perdido leyéndolo. Pero unos años depsués, tuve que volver a leerlo en la facultad. Y esta vez, no lo dejé en el tomo I, sino que no paré hasta el VII, y hoy puedo decir que es una de las obras más bellas que leí en mi vida.
Tal vez lo malo sea el leer como obligación. Lo que me pasa es que me trabo con un libro aburrido y no me permito cerrarlo y pasar al siguiente. ¿Conclusión? Dejo de leer por un mes, hasta que finalmente lo termino, a duras penas.
Quizás sea hora de abandonar este estúpido rasgo mío, que representa como otros tantos mi inmensa autoexigencia. Después de todo, para leer por obligación existen las cursadas.

sábado, febrero 10, 2007

Preámbulo a las instrucciones para activar el celular

Piensa en esto: cuando te regalan un celular te regalan un pequeño infierno sonoro, unas esposas de silicio, un calabozo de ring tones. No te dan solamente el celular, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es el último modelo, con cámara digital, tecnología bluetooth y MP4 incorporados; no te regalan solamente ese menudo buchoncito que engancharás a tu cinturón y pasearás contigo. Te regalan –no lo saben, lo terrible es que no lo saben- un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que enganchar de tu cuerpo con su funda como un bracito desesperado colgándose de tus presillas. Te regalan la necesidad de cargarle la batería todas las semanas, la obligación de que esté encendido para que siga siendo un celular; te regalan la obsesión de atender a cada musiquita que suena en un colectivo, la obsesión por las promociones de tarjetas, el tenerlo siempre a mano para asegurarte de que lo escuches. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca tan pedorra como las otras, te regalan la tendencia a comparar tu celular con los otros celulares. No te regalan un celular, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del celular.


PD: Quiero pedir disculpas a dos personas. A papá, porque me hizo el regalo, que espero se dé cuenta de que las líneas de arriba las escribí con una sonrisa. Al maestro, por el absoluto y completamente descarado plagio, que espero hacer pasar como homenaje.

sábado, diciembre 09, 2006

John Lennon (1940-1980)


Ayer se cumplieron 26 años. Murió antes de que yo siquiera empezara a gestarme, y de cualquier manera creo que no soy la única de mi edad a la cual Lennon le cambió la vida. Nunca te vamos a olvidar, querido John.

Lennon vive, más que muchos otros que hoy se consideran vivos y que están muertos hace rato. Él no. Nos sigue diciendo cosas cada vez que suena una de sus creaciones, sigue conmoviendo a nuevas generaciones y seguimos extrañándolo.

Para mí, el 8 de diciembre es imposible armar el arbolito sin escuchar de fondo "Happy Xmas (war is over)", esperando que algún día se cumpla lo que Lennon imaginó.

lunes, noviembre 13, 2006

Blogludeando frente a la tele

Ahora que terminaron los parciales, aprovecho como tantos otros para descansar y desenchufarme, y para eso nada mejor que la vieja y nunca bien ponderada caja boba. Quiero decir, ya sé que es mejor leer un libro, que la tele te come el cerebro, qué sé yo. Pero la verdad es que bastante leo durante todo el cuatrimestre, y que viviendo sola me hace compañía a la hora de las comidas. En fin, un par de programas para recomendar y otros para esperar y de última, putearlos todos juntos si no están buenos.
En primer lugar, estoy esperando a que National Geografic repita su Semana de las Artes Marciales. Algunos capítulos fueron imperdibles, como aquel de "Los secretos de la lucha", donde comparaban científicamente los diferentes golpes de cada arte marcial para decidir las más poderosas en cada técnica. O también, "Las armas del Kung Fu", donde mostraban el top ten de las armas más raras y peligrosas de la China antigua. Y "La espada del samurai" nos instruye en la delicada elaboración de esta obra de arte que son las katanas, a la vez que nos cuenta un poco su valor cultural y su historia.
Después, hablando ahora de programas menos instructivos como son las comedias pasatistas, me enganché con The new adventures of Old Christine, con Julia Louis Dreyfuss, la Elaine de Seinfeld. Si bien tomó muchas cosas del personaje que la hizo millonaria y famosa, tiene cosas tiernas ahora que está divorciada y con un hijito. Igual, extraño a Seinfeld, a George y a Kramer. Nunca será lo mismo. En fin, para pasar el rato.
Finalmente, estoy esperando el estreno de la nueva temporada de Algo habrán hecho, la superproducción de Pergolini y Pigna, será comercial y todo, pero me divierte. Además, cada tanto te tiran algún dato interesante. Me encanta cuando hacen los paralelismos con la actualidad, como cuando situaban la estación de subte en medio de las Invasiones Inglesas.

martes, octubre 31, 2006

Jalogüin

Yo tenía ocho años. Una compañerita del colegio nos propuso a mí y a otras amigas: “¿Y si festejamos Jalogüin? Nos disfrazamos y salimos a pedir golosinas, como hacen en los Estados Unidos”. Yo le pinché el globo: “Nada que ver, acá eso no se festeja, nadie va a tener las golosinas preparadas. Es un invento yankee”. En ese entonces era 1990. Palabras más, palabras menos, hoy me hubiera gustado contestarle lo mismo.
Pero no. No puedo. Hoy caminando por la calle vi tres nenitas con sus respectivos disfraces haciendo la concebida pregunta (que en castellano ni siquiera conserva la aliteración característica): ¿dulce o truco? Como San Valentín, otra fiesta pedorra para vender flores y regalitos cursis, Jalogüin nos llega importado de Yankilandia y los vendedores de golosinas están de parabienes.
Los chicos a los que yo doy clases (mal que me pese, de inglés, porque con algo hay que pagar el supermercado) me dijeron toda la semana que falta poco para Jalogüin, que si lo voy a festejar, y yo les contesté (en criollo básico), que no, que yo no festejo Jalogüin porque soy argentina y vivo en Argentina. Qué ingenua. Ellos también viven acá, en una Argentina distinta: son chicos de familias de clase media alta o alta sin zoquetes, pueden festejar lo que quieran, un día típico en su vida sería una fiesta para más del 50% de los chicos argentinos que viven en hogares pobres.
De más está decir que Jalogüin es producto de la penetración imperialista. Qué digo penetración: violación entre muchos, te agarran desprevenida y te la meten por todos lados (la publicidad, digo). No sería de extrañar que en unos pocos años más festejemos President’s Day o Thanksgiving, ya bastante ridículo es comer pavo en Navidad, con el calor que hace acá en nuestro hemisferio.
Me rompe las pelotas pensar que probablemente mis hijos estén el día de mañana queriendo festejar esta celebración importada. Ya veo el diálogo, yo prohibiéndoselos, ellos llorando de rabia, me voy a sentir como ese otro personaje (yankee, por supuesto) que se robaba la Navidad. O como una Mrs Scrooge latinoamericana (éste, personaje inglés de Charles Dickens, no menos representantivo de otra potencia que supo ser imperio e invadirnos en más de una forma).
Ni siquiera se tradujo el nombre, no es “Víspera de todos los santos”, ni “Noche de brujas”, sino esa palabra extranjera que cada vez que la escucho me revuelve las tripas. Así que, como pudimos apropiarnos del fútbol, ¡propongo que por lo menos castellanicemos su ortografía!