sábado, febrero 17, 2007

De lectura obligatoria

Cuando la lectura por placer se transforma en una tarea a cumplir... ¿qué hay que hacer? Me resulta particularmente difícil abandonar un libro una vez empezado. Supongo que por el mismo motivo que jamás apago por la mitad una película que alquilé, por mala que sea: siento que, después de todo, algo bueno debe venir más tarde, y que si dejo de leer ahora, nunca lo voy a retomar, por lo que siempre tendré que quedarme con la duda.
Por otro lado, Borges me hubiera dicho que si un libro no me atrapa, lo deje: no debe haber sido escrito para mí, o por lo menos, no para mí ahora. La gente cambia. Los gustos de lectura también. Me acuerdo de cuando leí por primera vez el primer tomo de En busca del tiempo perdido. Me pareció un auténtico embole, me pregunte dónde estaba el tiempo que yo había perdido leyéndolo. Pero unos años depsués, tuve que volver a leerlo en la facultad. Y esta vez, no lo dejé en el tomo I, sino que no paré hasta el VII, y hoy puedo decir que es una de las obras más bellas que leí en mi vida.
Tal vez lo malo sea el leer como obligación. Lo que me pasa es que me trabo con un libro aburrido y no me permito cerrarlo y pasar al siguiente. ¿Conclusión? Dejo de leer por un mes, hasta que finalmente lo termino, a duras penas.
Quizás sea hora de abandonar este estúpido rasgo mío, que representa como otros tantos mi inmensa autoexigencia. Después de todo, para leer por obligación existen las cursadas.

5 comentarios:

Sebastián dijo...

Entiendo la sensación. No me pasa con libros porque hace años que no leo, pero cuando hago alguna investigación o veo una película, también me sucede eso de no poder dejarla aunque ya no me esté gustando. No me gusta lo inconcluso. Es como decir, "lo empezaste, jodete, hacete cargo", jaja.
En general no me parece que sea algo malo, pero cuando esa obligación inventada se traslada a cosas que evitan que logres algo mejor o disfrutes de algo por cumplir con aquello que nadie te está obligando a cumplir, ahí sí, se torna pernicioso.
Besos.

Mariana dijo...

Bueno, finalmente me di por vencida y abandoné el bodriazo...

Sebastián dijo...

Sos consciente? Ahora serás capaz de abandonar lo que sea!
GUAUUUU
Diste el primer paso, vas camino a la cura (o a la locura??... o al cura??)!
JAJA

Besos.

Sol dijo...

Hola!!!

Tenés razón, leer por obligación es horrible... hay cosas que me hicieron leer en la secundaria que jamás volvería a tocar. O libros que me recomendaron como muy buenos y no pude pasar del primer capítulo...

Estos u´ltimos años me pasó de conocer gente de la facultad que fuera de los libros de las materias, no lee nada... o les preguntás qué están leyendo y te dicen "ah, un trabajo interesantísimo que salió en Nature el mes pasado" (por nombrar alguna revista de trabajos científicos)
Por cosas como esas, en general la gente de mi facultad me aburre...

TOTo dijo...

en menos de 10 años leí 3 veces completas "100 años de soledad" (gustos son gustos...)
recuerdo que hay varios capítulos intermedios que hablan del paso de uno de los protagonistas por la guerrilla... esos capítulos me resultaron siempre el peor de los emboles que jamás haya leído, pero luego el libro me pareciò espectacular.
es por eso que a partir de ese momento, siempre le dí una oportunidad a los libros pesados y traté de "comprenderlos" y "tenerles paciencia"...
soy de los tuyos. no puedo dejarlos por la mitad...