viernes, febrero 22, 2008

Tan sólo seis grados de separación

Hay veces en que determinados mensajes nos llegan por más de una fuente en un mismo día, y entonces, al menos en mi caso, me resulta imposible no creer que el universo me quiere decir algo. Hoy, por ejemplo, me deja un mensaje Flor, que es la primera vez que viene al blog, y que justo había escrito esto. Y yo justo estuve hablando con mi amiga Lucre de la teoría de "seis grados de separación" (six degrees of separation). Les comento brevemente lo que ésta dice.
Si vos y tu amigo se conocen, están separados por un grado. Si tu amigo conoce a otra persona que vos no conocés -por ejemplo, su profesor particular de guitarra- el profe y vos están separados por dos grados. Pues bien, la teoría dice que en el mundo no hay dos personas que estén separadas por más de seis grados. En fin, que el mundo es un pañuelo, qué chico es el mundo, etc.
Esta teoría se ha intentado demostrar matemáticamente así como con experimentos, pero nunca ha sido reconocida científicamente, por lo que algunos no la consideran más que una "leyenda urbana". Por lo demás, ha dado origen a una obra de teatro, películas, series de televisión (cómo no pensar en la primera temporada de Héroes, por ejemplo).

Me puse a pensar. Por lo pronto, no me queda muy en claro qué significa exactamente "conocer" a alguien. ¿Puedo decir que "conozco" a Bono, el cantante de U2, porque lo vi cuando se asomó a saludar a sus fans -entre los cuales me encontraba- desde el balcón del hotel cuando estuvo en Buenos Aires? Me parece que no, ni qué decir por haberlo visto a veinte metros desde el estadio donde la banda tocó para 80.000 personas. O sea, yo podría cancherear y decir "conozco a Bono", pero esto es a todas luces falso desde el momento en que Bono nunca va a decir "Sí, yo conozco a Mariana, era una chica alta y flaquita de remera negra que estaba sobre los hombros del novio cuando tocamos One el 7 de marzo de 2006 en River...". Ok, entonces definamos que conocer a alguien implica, mínimamente, que los dos reconozcan que "conocen" al otro y sepan al menos su nombre.
¿Y qué hay con alguien que conociste en el pasado pero hace años que no ves? Por ejemplo, ¿puedo decir que con mi maestra de la sala amarilla aún estamos separadas sólo por un grado, o ya es parte de la anónima multitud? Bueno, de todas maneras, seguro que mi mamá conoce a la que resulta era tía de un compañerito mío que hace poco se encontró por la calle con la señorita Myriam y que ésta le dijo "Dieguito, qué grande que estás...".

De cualquier manera, me parece que algo de verdad puede haber en esta teoría de los seis grados. Hoy charlando con mis compañeras en el jardín donde trabajamos alguien tira el ejemplo de Bush, creo. Pensándolo bien, con los famosos es fácil: supongamos que conozco a un amigo que tiene un amigo que conoce a alguien de medios. No sería tan raro. Este periodista conoce a la presidenta, o al menos a alguien en su entorno directo. Y bueno, la presidenta tiene el (dis)gusto de conocer a Bush, al menos, como dirían en su lengua, "on a first name basis".
Lo más difícil es creer que algo me une con el ejecutivo que acaba de ser despedido por una multinacional en Tokio. O con la panadera nicaragüense que todas las mañanas madruga para amasar. O con un bebé desnutrido nacido en Somalía. Sin embargo, con un poco de imaginación, llego a imaginarme que estamos, de alguna manera, todos nosotros conectados.
¿Qué implicaciones tendría la teoría de ser cierta? Para empezar, estamos todos mucho menos solos. Para los corazones solitarios que buscan al amor de su vida en multitudes anónimas, es un alivio saber que sólo seis pasos los separan de él o ella. Ja, si bastaría con conocer a alguien que te presente a alguien que conoce a alguien que justo conoce a alguien que conoce a alguien que te presente a ese bombonazo espectacular con el que tanto soñaste...
A la vez, qué laberinto de gente para llegar a encontrar esos seis pasos. Somos tantos, cada vez más. Tal vez la teoría de los seis grados de separación fascina porque en realidad es tan remotamente improbable y sin embargo, podría ser cierta. ¿Acaso alguien está en condiciones de refutarla?

7 comentarios:

Rayco dijo...

Es una teoría muy complicada, no soy muy creyente ;-)

Gauss dijo...

Y es un poco de estadistica en realidad.
Ponele, a cuantas personas conoces personalmente entre amigos, compañeros de trabajo, facultad, ex compañeros, familiares y algun curso de pintura rupestre indu que uno hace?
Facil, pero facil, 100 personas uno conoce.
Si vamos a hacer estadistica barata (el calculo es mas complejo)
Supongamos entonces que vos conoces a 100 personas, por lo tanto, cada una de esas 100 personas probablemente conocozca otras 100 personas, de las cuales tal vez 30 sean las mismas que conoces vos, entonces quedarian 70.
Si por cada persona que vos conoces, esta tiene 70 conocidos que vos desconoces (en promedio),
podriamos hacer 100x70.
Ya conoces a 700 personas en segundo grado.
Pero estas personas tambien conocen en promedio otras 70 personas totalmente diferente.
Por lo cual para llegar hasta la sexta generacion, se podria hacer 100x70x70x70x70x70 que es igual a 168070000000 personas. O sea, casi 30 veces mas la poblacion mundial existente.
Ok, mi calculo tal vez sea muy simplista, lo admito. Pero nos da una idea de como funciona la teoria de redes.

María Andrea dijo...

La teoría puede funcionar muy bien en teoría, es decir que matemáticamente puede "cerrar" sin ningún agujero, pero también es cierto que la física de newton cierra sin ningún agujero y sin embargo ya fue dejada de lado para muchas cosas porque cambió el paradigma científico. Con esto no busco ser complicada sino simplemente decir que el hecho de que matemáticamente cierre no implica que sea necesariamente cierto. Sí, yo conozco a alguien que vive en Barcelona. Pero que éste conozca a su vez a gente de Alemania no quiere decir que estoy a seis pasos de conocer a Frau Schmidt. El hecho dudoso de que haya seis conocidos entre Frau Schmidt y yo no hace que esté menos solo, porque cuando lloro, Frau Schmidt ni se entera. Tampoco tendría que interesarme que lo haga. Sí se entera el grado 1 de conocidos, pero ni siquiera todos ellos. No es un consuelo saber que estoy a 6 grados de separación de cualquier persona. Si fuese cierto... ¿ha cambiado algo en el mundo gracias a eso? No, ¿cambiaría algo en el mundo si la gente se diera cuenta de ese hecho y lo reconociera como verdadero? No creo. No sé si se entiende lo que quiero decir...

Ahora, lo segundo: llegué a tu blog por curiosidad buscando gente a quien le interesaran los juegos de rol. Ése es el secreto. Mis más afectuosos saludos, no sientas que quise pincharte el globo. Después de todo, son nuestros sueños los que definen mejor quiénes queremos ser y nuestras acciones las que en definitiva nos dicen quienes somos.

Mariana dijo...

Rayco,
Está muy bien, no se trata de creer o no creer, yo solamente la puse para jugar un poco con las ideas.

Gauss,
¡Qué contenta me pusiste! Entonces, todo es teóricamente posible!

María Andrea
¡Bienvenida! Aunque me quitaste la "contentez" que me había dejado Gauss... :(
En cuanto a los juegos de rol, me interesan, juego de vez en cuando con mis amigos de siempre, pero más que algún comentario que me deja un geek amigo de vez en cuando, dudo que encuentres referencia a ellos acá en La Era. De cualquier manera, gracias por tu visita y espero volverte a leer por acá.

Rayco dijo...

Ya, entendí tu postura.

Un beso!

El Mostro dijo...

Ya sé, me dirán escéptico, pero no creo en esta teoría.
Aunque, tal vez...
Conozco gente que vive en Manaos, Barcelona y Chicago, por ejemplo, ¿andá a saber a quién conocen ellos? Y así sucesivamente.
Un beso.

Martín dijo...

Hola, Mariana

Bueno, también está la cuestión virtual… Me explico: en el plano virtual se supone que tú y nosotros tus lectores sólo tenemos un grado de separación; sin embargo, en el plano real ¿estaremos separados por cuántos grados? En fin, lo que sí tengo claro es que nadie es una isla y que todos siempre estamos unidos y nos influenciamos mutuamente, aun cuando uno esté en las antípodas de otro… En todo caso, imagino, con el Internet y con los blogs llegará un momento en que todos estaremos a un grado de separación (si es que los tratos virtuales con otros también cuentan).

Como dice María Andrea, la teoría puede cuadrar matemáticamente, pero como que en la práctica habría más ángulos a considerar


Este post, como todos tus textos, me pareció muy interesante y me hizo pensar.

Muchos saludos


Nota aparte: como habrás observado, estoy recién poniéndome al día con tus textos, así que seguiré por acá un rato más