jueves, septiembre 20, 2007

La belleza a través de los años

Hoy jueves, seis de la tarde. Camino por una soleada Plaza Houssay, mirando despreocupadamente los puesteros que muestran, en coloridas mantas sobre el piso, cantidad de cosas viejas. Me detengo en un puesto que tenía revistas, donde dos señores septuagenarios conversaban. Uno de ellos me habla, señalándome una vieja tapa de "El Gráfico" que mostraba a dos jugadores de Boca de los años 40:

- ¿A ver, señorita, verdad que estos jugadores tenían cara de hombres?
No puedo evitar sonreirme:
- Bueno, sí, disculpe pero me causa gracia su pregunta. ¿De qué otra cosa podrían tener cara? ¿De zapallos?
A esto siguió un simpático diálogo con el anciano que, como se verá a continuación, tenía ganas de mirarme durante un rato más largo del que podía implicar mi corta pasada por su puesto de revistas. Me compró cuando me preguntó si yo tenía 18 años (!), por lo cual no podía acordarme, ni mis padres, de aquellos jugadores. Luego, cuando hablé de mis abuelos (que seguramente sí recuerden la época de esa tapa), me preguntó:
- ¿Usted es descendiente de alemanes o de austríacos?
(Me suelen preguntar esto por mi tez blanquísima y mis ojos claros, que encima hoy llevaba llamativamente maquillados).
- No...
- ¿De italianos del norte?
- Bueno, -digo yo- ya que pregunta, de polacos y de italianos, pero lo rubio me viene de mi abuela polaca ya que mi abuelo tano era bien morocho.
Finalmente, el viejito terminó invitándome a jugar un picadito de fútbol mañana (sic). Lo saludé con una carcajada y seguí caminando.

Me quedé pensando, más que en el fallido intento de levante del señor, en su pregunta que motivó la charla. ¿Por qué los jugadores de 1940 tenían según él "cara de hombres"? ¿Acaso los de ahora, no? ¿Estaría refiriéndose a que ahora juegan cada vez desde más chicos? No lo creo. Seguramente, se habrá quedado fijo en un patrón de belleza propio de la época de su juventud, y que -claro- no coincide con el de hoy. De hecho, en el breve período de mi vida (no tan breve como creyó el anciano), he visto modificarse este tipo de patrones: hace unos años, las modelos aparecían hiper bronceadas. Hoy, con el agujero de ozono, el índice UV y el cáncer de por medio, se han puesto de moda chicas más al natural -a lo sumo con autobronceante-. En cuanto a los hombres, ya fue el look grunge que pusiera en boga Kurt Cobain. Hoy se usa la moda metrosexual, los tipos se cuidan y se producen casi tanto como nosotras.

Mirando mi reflejo en una vidriera, me pregunté si yo misma no tendré un look algo alejado de la belleza actual: capaz que el viejo me vio bonita porque le recordé una época ya pasada, con mi palidez y mi aspecto despojado. Pero finalmente, para qué gastarse tanto en reflexionar sobre la belleza, siendo algo tan cabiante y tan diferente incluso para contemporáneos de distintas generaciones. Lo único que importa, concluí mientras retocaba mi peinado, es sentirse lindo uno mismo... será un lugar común, pero nunca como hoy me pareció más cierto.

4 comentarios:

Luis dijo...

Pues a mí me parece feísimo el look de las mujeres de los años 60, y sin embargo me encanta en las mujeres los peinados de los años 40. Supongo que será deformación de cinéfilo...

juan pablo dijo...

Vos te hacés la cancherita porque sos Linda ;) pero yo:

Era tan feo que cuando nací, el doctor me dio la cachetada en la cara.


Era tan feo, que cuando nací no lloré yo ¡lloró el doctor, mi papá y mi mamá!



El doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre "Hicimos lo que pudimos... pero nació vivo".


Mi mamá no sabía si quedarse conmigo o con la placenta.

Como era prematuro me metieron en una incubadora... con vidrios polarizados.

Lluvia de Cuak´s !!

Carlos Abrego dijo...

Mariana:

En la primera frase Juan Pablo tiene mucha razón.

En el resto de seguro exagera.

Pero tené cuidado con los viejos verdes, que a ellos no les gustan las mujeres maduras. Y vos con tus dieciocho años...

Los cambios de gusto y de criterios de belleza también cambian con el espacio, si uno se desplaza hacia oriente... pues nos admiramos de bellezas que dejan indiferentes a los "aborigenes".

Mariana dijo...

Luisito,
Me viene bien tu coemntario para aclarar que -obviamente- además de los parámetros de belleza de una determinada época, también está en juego el gusto personal. Y ya se sabe que se dice sobre gustos.

Juan Pablo,
Me hiciste reír mucho!!! Ese tipo de chistes malos son los que más me gustan a mí.

Carlos,
Hace bastante que dejé atrás los 18. Tengo casi 26 años, no soy tan ingenua como para confiar en ningún viejo verde. Conste que el diálogo tuvo lugar en medio de una feria llena de gente, un día laboral a las cinco de la tarde, y que soy cinturón punta verde de TaeKwon Do, que sino ni loca le hablaba tan tranquila!!!