lunes, abril 14, 2008

A menudo los hijos se nos parecen...

... así nos dan la primera satisfacción, canta Serrat. Me estoy dando cuenta, después de unos años de trabajar en el jardín, que los chicos -esos que a veces nos deleitan con sus comentarios ingeniosos o tiernos- no copian de los padres tan sólo gestos inocentes como la manera de comer una manzana, o el gusto por el automovilismo. No: los padres transmiten a los hijos su ideología, buena o mala, según quién la mire. Y entonces los chicos hacen muchas veces comentarios que, desde su ingenuidad, mandan al frente mal a sus progenitores. Veamos:

- The racing car goes fast, fast, fast! -digo yo, señalando un autito de carrera en la ilustración de un cuento.
- Una vez mi papá iba rápido con el auto -acota una nena- se acercó un policía, mi papá le dio plata y después le preguntó "¿Dónde está mi cambio?" (risas de toda la clase). Y yo:
- ...

Con el conflicto por el campo, quedó claro que mis alumnitos son claramente hijos de la oligarquía terrateniente que tan mal le cae a D'Elía. Los comentarios de "¿Vos con quién estás, con el gobierno o con el campo?" "Con el campo, ¡obvio!, el gobierno nos quiere robar toda la comida, todo el maíz, toda la carne...", "Me duelen las manos de tanto golpear la cacerola anoche", "Miss Mariana, ¿vos fuiste al cacerolazo? Yo sí."

Yendo un poco más atrás, me acuerdo de cuando hubo elecciones el año pasado: "Ganó una señora que tiene cara de bruja", "Dice mi mamá que Cristina es mala, mala, y que va a arruinar el país", "Sí, nos va a robar todo". También extendieron la discusión a nivel ciudad: "Yo voto a Macri" (sic), "Sí, Macri es el mejor y además es de Bocaaaa!!!!".
¿Y yo? Callo. No me corresponde opinar, meterles a los inocentes niños ideas zurditas en la cabeza y tener quilombo con los padres o con las autoridades de la escuela. Pero más de una vez me tengo que morder la lengua. No es la primera vez, por cierto.

Nota al pie: Me pregunto cómo seré cuando tenga mis propios hijos, la cantidad de cosas que -sin darme cuenta- les meteré en la cabeza (para bien o para mal) y la cantidad de macanas que me mandaré con ellos. Ser maestra no te sirve para planificar mejor la propia maternidad, sí acaso para intuir muchas de sus futuras dificultades y problemas. De hecho, desde que trabajo en las salas, he postergado al menos un lustro mi decisión de tener hijos. ¡Cada vez me siento menos preparada para semejante empresa!

8 comentarios:

El ornitorrinco dijo...

En la primaria tuve como profesor a un cura italiano simpatiquísimo. Era uno de esos curas buenos, de esos pensantes, de verdad, llano, carente de ceremonias. A él debo una de las más sabias enseñanzas: "Muchachos, yo no voy a decirles en qué creer, tampoco voy a decirles por quién votar o cómo conseguir a la mujer de sus sueños, eso lo tendrán que averiguar ustedes... yo solo me siento con la autoridad moral de advertirles que si se hacen hinchas del Milan, habrán dado el primer paso hacia la excomunión"... Probablemente no nos toque cambiar el mundo ni sugerir a los pequeños cómo hacerlo o qué pensar, pero hay otras en las que sí podemos ser implacables. Saludos,

Marxe dijo...

En el fondo, la verdadera herencia que uno recibe es esa. Sin discriminaciones, lo bueno y lo malo. Es cuestión de uno hacer alguna modificación.

Rayco dijo...

Yo espero no transmitir mis ideas a mis hijos sino enseñarles a conocer su propio camino y crear su personalidad.

Marta Salazar dijo...

"¿Y yo? Callo. No me corresponde opinar, meterles a los inocentes niños ideas zurditas en la cabeza y tener quilombo con los padres o con las autoridades de la escuela. Pero más de una vez me tengo que morder la lengua. No es la primera vez, por cierto."

yo pienso que así es...

pero...

depende, por ej., en el caso de "la raza", es más que opinar así o asá, es que ahí sí que hay que corregir, porque tú, como educadora, sabes que no el determinismo biológico es una idea sobrepasada por la historia! y por la ciencia y por los conocimientos,

en cuanto a preferencias políticas, pienso que no hay que meterse,

pero sí ensenar a los chicos que no hay que pelearse por ellas... son muy chicos, ya lo sé, pero hay que ensenarles que todos tenemos distintos gustos en comida, en equipos de fútbol, en series de dibujos animados, etc.

y que hay que respestar los gustos de los demás, así se puede empezar, pienso yo. A crear una cultura de tolerancia y de democracia, aparte de la convivencia y el respeto por los demás, una cultura del pluralismo y la diversidad, pienso yo que nunca es demasiado temprano...

En fin, un tema como para conversar mucho más,

un abrazo Mariana y a todos los comensales de este estupendo blog!

Ornitorrinco, genial el cura, ja ja

Juan Pablo dijo...

Espero que los tuyos salgan blogueros y los míos también, así se c@g@n de risa juntos.
Beso

El Mostro dijo...

Marianita, cuando tengas hijos, deberás a aprender a moderar tus comentarios y tus gestos, las pequeñas bestias copian todo!!!!

Un beso grande.

Mariana dijo...

Ornitorrinco,
Me encantó la anécdota de tu profe. Muy divertido el cura!!!

Marxe,
Claro que sí, pero las modificaciones vienen cuando somos grandes. A los cinco años, los chicos directamente copian lo que ven.

Rayco,
Mmmh, creo que cierta transmisión de ideas es inevitable... pero sí me parece importante enseñarles a cuestionarse todo.

Marta,
Efectivamente, eso trato de hacer. Por ejemplo, hace un par de años me tocó un nene chino en la sala, y otro chico lo molestaba; yo aproveché para hablarles de que todos somos diferentes, que nadie tiene ni los mismos ojos ni el mismo color de piel exacto, que cada uno es como es... pero hay valores que no alcanza con que los maestros transmitamos, sino que tienen que provenir de la casa.

(Afortunadamente, el chico éste tuvo padres muy criteriosos, que no solamente fomentaron la tolerancia con el chinito sino que lo invitaron a comer a la casa, a él y a sus papás, para darle el ejemplo a su hijo. Los chiquitos terminaron el jardín siendo grandes amigos).

JuanPa,
Jajajajaja, ya me imagino a los "Praderitos" y los "Blogludecitos" intercambiando recetas de cocina!!!

Mostro,
Efectivamente, y no sabés cómo me va a costar. Besos! ¿Cómo sigue mi tocaya?

El Mostro dijo...

Mejor, gracias. Pero sigue sin ir a laburar y con análisis varios.