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jueves, marzo 27, 2008

¡¿De qué lado estás?!

Esta semana se agudizó un conflicto que hace ya quince días viene paralizando el país: al paro del agro -que tiene como objetivo desabastecer a la población de las ciudades para que el gobierno dé marcha atrás a las retenciones a la exportación de soja- le siguió un duro discurso de la presidente Cristina Fernández, con la soberbia que la caracteriza. Al discurso la clase media y media alta de las ciudades contestó con un cacerolazo, como desde la época de De La Rúa no se veía. Se dijo que fue en apoyo al campo, pero no seamos hipócritas: la gente entra en pánico cuando ve que la docena de huevos se va a 10 pesos. Yo tampoco voy a ser hipócrita: obvio que el aumento de los alimentos me preocupa, pero con la cacerola no salgo.
Pareciera que hay que tomar partido por alguno de los dos bandos: por un lado el gobierno, por otro lado el campo.
Para Fernández, el paro del campo es una "extorsión", ya que se trata de "los piquetes de la abundancia". Y en parte tiene razón: la riqueza que el dólar alto, el precio de la soja en el mercado externo y la alta productividad ha traído a los grandes y medianos propietarios es exhorbitante e injusta en una sociedad tan desigual como la nuestra. ¿Por qué el pago de la deuda externa debe ser a costa de la educación y la salud públicas? Yo, por lo menos, siempre estuve a favor de las políticas redistributivas.
Creo que por más que tengan sus motivos para protestar, el nivel que ha alcanzado el paro del agro es inmoral: no se puede desperdiciar toneladas y toneladas de comida mientras que hay gente que se muere de hambre. El solo ver cómo se arrojan a la ruta la carne y la leche en mal estado frente a los ojos de un país, es motivo para que yo, por lo menos, no salga a defenderlos.
Además, y esto no es un tema menor, es fundamental desalentar de una u otra manera el monocultivo de soja: por un lado, porque se producen menos alimentos para consumo interno. Y por otro lado, por el inmenso daño que le acarrea a la ecología: a este ritmo, en unos años no vamos a poder autoabastecernos.
Pero, ¿qué pasa del otro lado? Quienes hacen el paro en el campo sostienen que no se puede castigar a un sector del cual depende tan fuertemente nuestra economía, que ellos son también pequeños productores a los que se está ahogando con las retenciones. Y además, el gobierno responde con agresiones verbales y físicas -sobre todo por parte del patotero oficial Luis D'Elía- y reprimiendo lo que, nos guste o no, es una protesta social legítima de un sector del país. Aparte de todo, los cacerolazos, aunque yo no los comparta, fueron indudablemente una manifestación espontánea, a diferencia de la represión de los punteros políticos.
¿Y los Kirchner, acaso, no son también grandes terratenientes? ¿A quién pretenden convencer con su discurso de "se acabó la fiesta para unos pocos" si ellos se cuentan entre el grupo de los invitados de honor al banquete?
Hoy por hoy, entre el miedo al desabastecimiento y el ruido de las cacerolas, el tema del paro agrario me quita el sueño. Pero si tengo que decidirme por alguno de estos dos bandos, creo que antes salgo corriendo.

sábado, octubre 20, 2007

¿Cristina... presidenta?

Las encuentas "oficiales" (personalmente, no conozco a nadie que vaya a votarla) dan como ganadora de las elecciones presidenciales del domingo a la actual primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, quien promete continuar con la política de su marido. Su carísima y ostentosa campaña -internacional, ya que ha invertido su tiempo en viajar a Alemania y a EEUU, dando por descontado que ella gobernará los próximos cuatro años y haciendo que las elecciones se transformen en un mero trámite para los ciudadanos argentinos- ha sido pagada por los contribuyentes. Mientras tanto, ella se niega a hablar con los medios. Su principal publicidad son los spots televisivos y los afiches callejeros.
Y ahí llego a la cuestión que me interesa a mí, futura lingüista. Política aparte. Bien, los afiches rezan "Cristina presidenta". Al principio no me di cuenta por qué, lo cierto es que me hizo ruido. Me puse a pensar en la etimología de la palabra "presidente". En latín, hubiera sido un participio presente ("persona que está presidiendo"), así como lo son "amante", "estudiante", "ausente", "doliente", etc. Y todas estas formas no tienen flexión de género. Decimos "el amante de la China del norte", "la amante de Keneddy"; "los estudiantes" y "las estudiantes". ¿Por qué entonces "presidenta"?
Consulté con amigos y conocidos, algunos me dieron la razón "es que es re-bruta", otros me dijeron que existían las dos posibilidades. Me fijé entonces en la RAE: es cierto, está aceptado "presidenta". De hecho, una de las acepciones (exactamente la 4ta) es la siguiente "f. . coloq. Mujer del presidente". Claro, ahora me explico por qué Fernández se comporta así: ¡ya es presidenta!
Más allá de que pudiera estar aceptado, el "presidenta" hace énfasis en la condición femenina de la persona, y aquello que podría ser interpretado como un gesto reivindicativo, más bien a mi parecer termina deviniendo machismo puro. ¿Por qué? Piénsese en la lucha que las feministas vienen haciendo para que -en mi ámbito académico, al menos- a las poetas se les dejara de decir "poetisas". Con "presidente" pasa lo mismo.
Porque el cargo, tal como figura en nuestra Constitución Nacional, es de "Presidente de la Nación", y no me parece que debiera modificarse según el género del sujeto que lo ostente en determinado período. De hecho, la principal opositora mujer que tiene Fernández, no lo hace: "Carrió Presidente". Nadie debería votar o dejar de votar a un candidato por su género, sino por sus propuestas de gobierno. Carrió no usa su nombre de pila tampoco. Tradicionalmente, los políticos se identifican por su apellido. Cuando usan el nombre, es por algo (si no, pensemos en el inocente "Mauricio" contra el sinientro "Macri", y la campaña opositora que intentó sacarle provecho a su elección "No nos confundamos. Mauricio es Macri").
¿Qué pasa con Fernández que no usa su apellido? ¿Es porque es muy común en Argentina? ¿O acaso porque toda la gente la identifica con el "Kirchner" (apellido del marido que, por supuesto, quedaría pésimo que usara)? Es posible que estos factores le pesen. No obstante, me parece que la principal razón es que de esta manera se identifica -una vez más, como viene siendo su objetivo- con el ícono-mito-ídolo popular Evita. ¡Faltaba que se pusiera "Cristinita Presidenta"!

Bien, espero comentarios refutándome mis críticas a la supuesta futura presidente si así lo desean algunos lectores. Por mi parte, tengo muchas razones para no votarla. Pero esta vez lo hago como estudiante de lingüística. ¿Cristina presidenta? Me parece que no.

jueves, octubre 11, 2007

En la ciudad de la furia

El lunes un tipo asaltó a mi novio cuando él estaba saliendo de su casa. Lo hizo pasar un momento espantoso y hoy tiene que sentirse agradecido porque después de todo, no lo lastimaron. Ayer estuve escuchando a Ronnie Arias en la Metro hablando sobre las víctimas de violación, sobre el calvario de las denuncias -donde prácticamente la mujer violada es considerada una putita de mierda hasta que demuestre lo contrario-. Hoy, el caso de una mujer asaltada que persiguió y mató al ladrón está en todos los medios argentinos.

Me es imposible hablar de otra cosa, entonces, que de la violencia. Uno se siente rodeado, aunque intente evitarlo. Un hecho como el que le tocó a Javier esta semana se repite cotidianamente: tal vez porque en esta ocasión la víctima fue alguien de mi entorno, yo estoy así de impresionada. El resto del tiempo, uno parece estar anestesiado. De tanto que los medios nos bombardean de muertes, robos, secuestros, asaltos, violaciones, nos vamos insensibilizando. ¿O no es así? Tal vez intentamos seguir viviendo como si nada pasara, pero en realidad no podemos salir a la calle sin sentir un poco de miedo, ya casi una costumbre.
Algunos piensan que el problema de la seguridad se soluciona con mano dura, mayores controles policiales, penas ejemplares a los delincuentes convictos. No estoy de acuerdo. Para que eso funcionara en primer lugar, habría que desmantelar y reconstruir todo el corrupto aparato policial y judicial. Pero además, estoy convencida de que el aumento de la violencia se debe a la impresionante brecha social entre ricos y pobres, lo que genera desesperanza y resentimiento. Haría falta una fuerte política de redistribución de ingresos para que no haya excluidos, además de educación, claro. De cualquier manera, la delincuencia no es exclusividad de los así llamados "sectores marginales". Los peores chorros tiene más dinero que cualquiera de nosotros, lectores. La violencia está en todos los estratos de la sociedad.
La misma ciudad nos violenta, con sus multitudes anónimas e irrespetuosas, con los colectiveros que no paran en un día de lluvia porque "se les rompió la máquina" (¡que dejen viajar gratis entonces! ¿Por qué perjudicar al pasajero?). Ni qué decir la televisión: así como ver constantemente reality shows pelotudiza a la gente, ver noticieros nos hace inmunes al dolor ajeno, o eso pareciera.
Hay gente que ante hechos delictivos decide irse del país: yo creo que en ese sentido, Buenos Aires es una más de cualquiera de las grandes metrópolis del mundo. No sé si alguna vez me iré del país (espero que no) pero -como he dicho en alguna otra ocasión- no quiero pasar el resto de mi vida en esta ciudad. Y si bien en ningún lado uno está indemne, cada vez más pienso en que me gustaría vivir en algún lugar más tranquilo. Me pregunto si realmente lo habrá.

Mientras tanto, la violencia, la sufrida en carne propia, la contemplada en silencio, la que nos rodea a diario, nos va royendo, nos va debilitando. Nos va sacando las esperanzas y dejando odio, impotencia, resentimiento, rencor, furia y deseo de venganza. De esta manera, no hacemos más que reproducir en nuestro interior la violencia exterior. Debemos hallar la manera de quebrar esta espiral.

miércoles, octubre 03, 2007

Con fecha de vencimiento

Leí, como al pasar, que una política alemana presentó una propuesta de que los matrimonios caduquen a los siete años, dejando a la pareja la decisión de eventualmente renovar sus votos. Lo más curioso es que esta mina pertenece a un partido ultraconservador, y de la ciudad más cristiana de Alemania. Claro que sus colegas pusieron el grito en el cielo: le recomendaron, desde que se cambie de partido, hasta que inicie un "tratamiento psiquiátrico".
¿Es para tanto? La pobre sólo trataba de ser realista: las estadísticas dicen que el amor dura sólo siete años, que la mitad o más de los matrimonios termina en un divorcio, y ésta sería la manera de poner fin a la gran ficción del "juntos para siempre". Qué sé yo, tal vez no sea tan disparatada la propuesta...

De todas maneras, me parece muy extraño, acostumbrados como estamos a las telenovelas y a los finales felices en las comedias románticas, imaginar las siguientes líneas:

- He descubierto que a tu lado la vida es más maravillosa de lo que nunca creí, así que, si me lo permites, pasaré los próximos siete años intentando hacerte feliz....

- ¿Aceptas a Raúl en la salud como en la enfermedad, en la pobreza como en la prosperidad, para amarlo y respetarlo, hasta que el 2014 los separe?

- Son una pareja afortunada, cuplen su segunda reincidencia...

- Che, vieja... ¿pagaste la luz?
- Sí, Pepe.
- ¿Renovaste la licencia de matrimonio?
- Uy, no, este mes se me venció....
- Bueno, hoy me voy de copas con los muchachos y mañana me encargo yo.

Y no sé si no imaginar alquileres de alianzas matrimoniales, o depósitos no reembolsables en caso de falla (¿qué otra cosa son sino los contratos prenupciales?).
Cualquiera me llamaría escéptica. Pero ojo que yo, a pesar de tener padres divorciados, creo que el amor para toda la vida es posible. Supongo que no para cualquiera, y supongo que no se consigue tan fácil sino que hay que remar mucho -y siempre de a dos- para conseguirlo. Pero, hablando en serio, lo del matrimonio a siete años me parece que es apostar a perder desde antes de empezar el partido.

O tal vez sencillamente he visto demasiadas comedias románticas.

miércoles, septiembre 26, 2007

Ensalada de proyectos y despolitización estudiantil: una visión sobre las elecciones en la UBA

Como todos los años, esta semana hay elecciones en la Universidad de Buenos Aires. Se eligen las autoridades para la Junta departamental así como también una agrupación para dirigir el Centro de Estudiantes. Me propongo dar un panorama de cómo se perciben las elecciones en la Facultad de Filosofía y Letras en particular, sobre todo en lo que al Centro de Estudiantes (CEFyL) se refiere.
Me identifico con el grueso de mis compañeros de facultad, en especial de mi carrera, en el sentido de que estoy poco politizada. No me suelen convocar las asambleas y por lo general me rompen bastante la paciencia los militantes que interrumpen las clases varias veces al día para pasar anuncios y propaganda política. Sé que esto está mal, que ser apolítico es también una postura tomada, que los estudiantes deberíamos movilizarnos y participar activamente siempre. Lo cierto es que para las elecciones de Centro del año pasado (que, a diferencia de las de Junta) no son obligatorias, votó el 17% de los estudiantes. ¿Por qué?

Para empezar, hay que aclarar que el Centro está en manos de la misma agrupación desde hace años, agrupación que en su momento le ganó a la Franja Morada -lo más parecido a la derecha que se puede encontrar en mi facultad-. Todas las agrupaciones que compiten hoy se identifican con la izquierda, bogan por seguir teniendo una universidad pública y gratuita y con mayor presupuesto, sin exceptuar a la propia Franja (que desde hace años se presenta camuflada de progre, siempre con nombre distinto y con los mismos militantes que, cosa rara, nadie ha visto jamás cursar una materia).
El problema es que, si todos queremos "lo mismo" -aulas en condiciones, sueldos para los docentes ad honorem, cátedras paralelas- ¿por qué se presentaron en estas elecciones al menos 10 listas distintas? Por estos días me dediqué a recolectar el folleterío y tratar de sacar algunas conclusiones en limpio.
En principio, hay dos agrupaciones que, si la cantidad de publicidad fuera representativa de los votantes, parecerían ser las únicas con chance de ganar. Una es el Frente, los que están instalados en el CEFyL desde hace años. El problema con estos chicos es que es mucho bla bla y pocos resultados a la vista. Vengo cursando en la misma facultad hace siete años, y por lo que veo, todo sigue igual. Ellos hablan de la digitalización de apuntes, de la apertura de un par de cátedras, de haber conseguido posgrados gratuitos. Es cierto, hicieron algunas cosas. Pero la sensación general -sobre todo en cuanto al manejo del CEFyL- es "qué mal se manejan estos flacos". Están apoltronados desde hace demasiado tiempo, y mientras muchos quisiéramos un cambio, no sabemos dónde buscarlo. Políticamente, son una ensalada. Se llenan la boca de consignas políticas que poco y nada tienen que ver con el manejo de nuestra facultad ("libertad a los presos de Irak", por ejemplo, más allá de que podamos estar de acuerdo, ¿porque yo te vote vos los vas a liberar, boludo?). Están conformados por una serie de partidos de izquierda y agrupaciones estudiantiles que lo único que parecen tener en común es su rotunda oposición al gobierno de turno y a cualquier decisión que de ahí provenga.
La oposición que se perfila más fuerte al Frente es la Franja Morada, disfrazada esta vez como Encuentro. Basa toda su propaganda en marcar todas las cosas que el CEFyL ha hecho mal: las fotocopiadoras atestadas de gente, los apuntes mal abrochados, los cambios que no han llegado a gestionar. Pero a la vez, todos sabemos que se trata de otra ensalada de partidos que ni siquiera presenta un frente claro de lucha a favor de una universidad pública y para todos -no es lo mismo-. Apoyaron a Filmus -el candidato de Kirchner- en las elecciones de Jefe de Gobierno, por ejemplo. Y no sabemos qué puede llegar a pasar si ganan. Yo, por las dudas, no los votaría jamás. No me extrañaría que si ganaran, éste fuera el primer paso hacia el ingreso restringido y de ahí, derechito a la privatización.
Luego tenemos una heterogénea lista de agrupaciones autodefinidas como "independientes" (de los partidos políticos). Basan todas sus campañas en criticar tanto al Frente como a la Franja, y sus propuestas son bastante similares: las mencionadas cátedras paralelas, mayor participación estudiantil (¿cómo piensan lograrla?), rentas a los ad honorem, más presupuesto, etc. Algunos hablan de "construir nuevas formas de organización del conocimiento", sin explicar tampoco qué se proponen para conseguirlo.

Lo cierto es que ante todo esto, cada vez se genera una mayor despolitización estudiantil. Estamos cansados de las consignas vacías (y también de aquellos cuya única consigna es "acabar con las consignas vacías"). Estamos podridos de ver militantes dando vueltas por las aulas únicamente en época de elecciones, para que luego formen camarilla o se peleen entre ellos el resto del año. La crisis de la UBA está hoy más patente que nunca, y no voy a dejar de afirmar que los docentes ad honorem deben percibir rentas dignas por su trabajo, que hay crisis edilicia, que el precio de los apuntes impide que a la universidad pública asista todo el que desee hacerlo, que las cátedras únicas promueven un pensamiento único, que el gobierno debería garantizar el triple de presupuesto para que la Universidad funcione como debiera. Pero no veo que ninguno de estos flacos que se pelean en los pasillos por darme un folleto vaya a solucionar nada de todo este rollo.
Curioso cómo la crisis política interna de la Facultad de Filosofía y Letras me recuerda a las divisiones entre la izquierda argentina, cada vez más fragmentada, dejando que los partidos "grandes" se repartan la torta entre ellos.

Perdón por lo largo del post, es que estoy con mucha bronca.

miércoles, agosto 15, 2007

Es una joda, ¿no?

Desde que puse banda ancha en casa, noté que estoy actualizando más seguido el blog. Sin embargo, también me pareció notar que las noticias sobre actualidad escacean. Esto, algunos que yo sé lo podrían utilizar luego en mi contra para decir que vivo en una burbuja. ¡No, señor!
Esty informada como cualquier porteño quejoso que se precie (y yo no soy porteña). Todas las mañanas me levanto 7:30 y lo primero que hago es prender la radio y escuchar a Fernando Peña, que siempre me hace sonreir a pesar de su humor negrísimo y de lo mucho que odio madrugar. Casi todos los mediodías almuerzo con el noticiero -qué quieren que haga, desde que vivo sola ya no cuento con las ventajas del cable...-.

Lo cierto es que las últimas noticias me vienen dejando helada. No hablo del granizo de anoche. Por favor, para muestra basta un botón:

- Violador libre. Los padres de los 13 chicos discapacitados víctimas de este hijo de puta se pudrieron de hacerle escraches, de reclamar que vaya a prisión (por feria judicial el tipo estaba en su casa hasta tanto la sentencia estuviera firme). Hoy, finalmente, la justicia ordenó su encarcelamiento... y obvio, el Ochoa, ni tonto ni perezoso, se mandó a mudar. Digo yo, ¿nadie más se lo vio venir?
- El hombrecito de la valija: Me tienen harta con lo de los 800.000 dólares, que Kirchner, que Chavez, que la corrupción, que la aduana, que Wilson. Parece todo -al igual de lo que pasó hace un par de meses con Miceli y la guita que le "encontraron" en el baño-un chiste, pero a costa de los argentinos.
- Los escándalos en el fútbol: Que si lo suspenden, que si no lo suspenden, un barrabrava muerto, quilombos en cada partido. ¿Dónde está el deporte? Yo creo que tendría que levantarse definitivamente el futbol, y que el deporte nacional pasaran a ser las bochas. Pero con tanta guita atrás, dudo que Don Cosme -el viejito de la plaza- reemplace a Tévez en las conversaciones de mis vecinos...
- El INDEC, el INDEC: Ya no es novedad a esta altura que las cifras de la inflación están borroneadas, garabateadas, pegadas con plasticola, muzzarella o moco, cualquier cosa menos reflejar la realidad, que es que uno va a hacer las compras y está todo más caro que no sé qué. Ah, no, perdón: BAJÓ la carne. Desafortunadamente en mi caso, que soy casi vegetariana.

Por eso, porque todo parece una broma muy pesada y porque no puedo evitar la sospecha de que alguien se está riendo de nosotros, últimamente prefiero no amargarme escribiendo cosas como las de hoy. Y ahora me callo, que ya parezco la Tía Chola del blog amigo.

lunes, agosto 06, 2007

Familia(s) de hoy

Publicado por primera vez en la e-magazine "Temas de hombre / temas de mujer", y recientemente traducido al inglés, les dejo este artículo que creo que está hoy tan vigente como hace un par de añitos.

Mamá, papá y dos chicos (mejor si son varón y nena). A veces, el abuelo en el fondo, con una pipa en la boca, o la abuela tejiendo. Típica postal de la familia que aparecía en los libros de lectura hasta hace un par de décadas. La mamá cocina, el papá trabaja, los chicos juegan. El modelo Familia Ingalls, que para muchos era la única e indiscutible garantía de una vida feliz.

Hoy las cosas han cambiado. Mamá y papá se divorciaron, se volvieron a casar y a tener más hijos. Hoy la postal incluye hermanastros, medio hermanos, mamá, el marido nuevo de mamá, papá, la novia de papá, los hijos de la novia de papá. Eso, cuando no se trata de los cada vez más comunes hogares monoparentales. Incluso las familias “tradicionales” se han ido achicando, cada vez es menos común tener muchos hijos, en general por las circunstancias económicas. Los tíos se fueron del país, por la crisis. Los abuelos ya no viven en casa, pero muchas veces los hijos siguen viviendo con sus padres hasta pasados los treinta. E incluso un compañerito de colegio del nene tiene dos papás, o dos mamás… viviendo juntas.

No sucedió de un día para el otro, a diferencia de lo que a muchos les parece....

Leer el resto del artículo.




FOTO: Una típica postal de familia argentina no tradicional: ¡la mía!



domingo, julio 29, 2007

La locura consumista de las vacaciones de invierno

La ciudad rebalsa de niños y adolescentes sacudidos por el torbellino de las dos semanas de receso escolar de invierno. Multitud de chicos de todas las edades (también los de jardín) invaden las calles porteñas, los patios de comidas, los cines, las plazas, los teatros... las carteleras se llenan de espectáculos infantiles de calidades dispares, los vendedores aprovechan la influencia de los chicos en la decisión de compra de toda la familia para enchufarnos cualquier juguetito a pilas que produzca lucecitas o (horror de nosotras, las maestras de jardín) ruiditos molestos. Eco de las vacaciones resonará ya mediado agosto ese otro invento de los comerciantes que es el Día del Niño.
El problema de muchos de estos chicos es que se los arroja a una vorágine imparable de actividades, y no se les da el menor espacio para estar en casa sin nada que hacer, jugar un poco solos (o con sus hermanos los más afortunados). Básicamente: aburrirse, actividad necesaria en la infancia, porque es el aburrimiento lo que termina por desarrollar, necesariamente, la imaginación de los chicos. Cuando al niño la diversión se le da servida en paquete, no aprende a construirla. De esta manera, los juguetes pierden rápidamente su encanto, los programas de televisión no motivan lo suficiente como para terminar de verlos, y se cae en un zapping compulsivo, los amiguitos son meros compañeros de consumo con quienes no se comparte ni siquiera una conversación.
No está mal que los padres tengan, durante las vacaciones, cantidad de opciones para llevar a sus chicos de paseo. Sería deseable que también pasaran tiempo con ellos durante las 50 semanas restantes del año. Y sería importante que estos chicos que viven la vorágine de "14 días de vacaciones = 14 planes" vieran que no todo se puede consumir, que hay cosas más importantes y que el tiempo que pasan solos en casa jugando con mamá o papá es más valioso que el invertido en ver el espectáculo de la vedette de turno devenida conductora infantil.

lunes, julio 09, 2007

Blanco día de la Independencia

Siempre conté como anécdota que, a pesar de haber nacido en San Carlos de Bariloche, a mis 25 años no conocía la nieve. Hasta hoy. Tuve la alegría de encontrarme en Hurlingham, visitando a mis abuelos, cuando me sorprendí viendo revolotear los copitos, primero muy pequeños ("aguanieve", dijo mi tío, "van a ver que si la temperatura sigue bajando, en un ratito va a nevar de verdad"), y después éstos fueron cobrando forma y tamaño. El pasto, las copas de los árboles, las tejas, los limones en el árbol, todo fue tornándose cada vez más blanco.

Yo quedé maravillada y conmovida ante semejante belleza. El primer impulso fue compartirlo: llamé a Javier, a mi mamá, en mi teléfono empezaron a nevar mensajitos de texto de mis amigos, tan fascinados como yo. Mis primitos (de entre 8 y 3 años) estaban felices, pero su asombro no escapaba al asombro cotidiano propio de los chicos, para los cuales la vida en sí misma es nueva. En cambio, mis abuelos, con varias décadas de vivir allí, no salían de su estupor al contemplar la que fue la primera nevada sobre Buenos Aires en 89 años.

Me sentía feliz como una nena. Junto con Vicky, mi primita más chica, me abrigué y salí al jardín. Probé la nieve, que se derritió al contacto con la palma de mi mano. Salí a correr sobre el pasto, cubierto de blanco.Me parecía estar sobre un bizcochuelo al que alguien estuviera espolvoreando con azucar impalpable. ¡Hasta armé un muñequito de nieve, del tamaño de una manzana! Lástima que la perra se lo comió...

Mi abuelo corrió a buscar su camarita digital, y tomó algunas fotos. Siguiendo con el espíritu de compartir la belleza, acá las pongo para que ustedes también puedan disfrutarlas.


Tres vistas del jardín de mis abuelos mientras comenzaba a nevar. Acá el pasto se ve todavía verde... pero comienzan a verse los copitos, cada vez más grandes y hermosos!!!

martes, junio 26, 2007

El extraño lenguaje de los Pirahas

¿Se imaginan hablar una lengua que no tenga nociones de número, ni de colores, ni de tiempos verbales? No poder decir cosas tan simples como "Déme tres manzanas rojas, por favor", "Ayer visité a mi abuelita", "Tengo cuatro hijos, ella es mi hija mayor", "Lo hago mañana", "No entiendo ni medio" o "Te quiero mucho"... Bueno, cualquiera de nosotros probablemente encontraría muy difícil moverse en el mundo.

Aparentemente, los pirahas se las arreglan perfectamente. Se trata de una tribu amazónica de 200 individuos, que está siendo investigada por Daniel Everett, profesor de fonética y fonología en la Universidad de Manchester. Este profesor asegura haberle encontrado la hilacha al mismísimo Noam Chomsky, ya que, de confirmarse sus teorías, el concepto de la Gramática Universal -bajo el cual nos hemos criado generaciones de lingüistas- estaría en jaque.

En todo caso, si la lengua de esta tribu resulta ser tal como la describe el profesor Everett, este grupo de gente no precisa de la ficción ni de la recursividad para vivir, ni para trabajar, ni para enamorarse, ni para comerciar ni para conciliar el sueño. La lengua es una herramienta, y cada grupo humano la tiene para lo que considera culturalmente necesario.

Personalmente, opino que esta lengua debería investigarse más a fondo (después de todo, estamos hablando de una "teoría", y además sabemos que si algo les gusta a los lingüistas es alabar o polemizar con Chomsky, a quien a esta altura de mi carrera opino que o se lo ama, o se lo detesta). Pero, quién sabe, también suena sorprendente leer en un cuento de Borges sobre un lenguaje que está formado únicamente por verbos... hasta que leemos las investigaciones de Whorf sobre el hopi.


A quienes les interesa, aquí está el artículo completo sobre los pirahas.

miércoles, mayo 23, 2007

Los indecisos

Figuro, junto a un estimado 30% de los votantes, en esta categoría para las elecciones que se vienen el próximo 3 de junio. Para aquellos que no lo sepan, en Buenos Aires elegimos jefe de gobierno, así como legisladores. Hay tres candidatos principales, así que seguramente haya segunda vuelta (ballotage) por dos de estos.

Y, como a muchos, no me gusta nadie. No quiero votar al "mal menor", ya que esntre los tres no me parece que haya un mal menor, sino que son todos malos. El bigotudo -si este blog tuviera música, sonaría la marcha que acompaña a Darth Vader- es la peor opción, seguro, así que probablemente en segunda vuelta le vote en contra. Pero los otros dos payasos, no me caben para nada...

Toda la campaña en sí viene siendo un gran chiste: no me refiero sólo a los afiches que parecen de un candidato a simple vista pero que en realidad se burlan de él, sino la misma campaña de estos tarados. La del pelado, "el único que tiene a Buenos Aires en la cabeza". ¡Por favor! ¿Y el "estaría bueno Buenos Aires"? ¿Qué me estás tratando de vender, una gaseosa, pedazo de imbécil? ¿Creés que se puede manejar cualquier cosa como si fuera una de las empresitas de papi? En cuanto a la manito derecha del presi, no quiero votarlo porque no quiero darle a éste ni un gramo más de poder, ya tiene demasiado, y no veo que lo use bien sino todo lo contrario. Al margen, ¿alguien se fijó en la cara de delincuente de Heller, el vice? Yo, si hubiera sido su asesora, hubiera prohibido que lo fotografiaran.

En fin, no sé si optaré por dar mi voto a algún candidato sin chances, o bien votar en blanco (cosa que hice una sola vez en mi vida y no me gusta nada, porque siento que estoy dándole margen al que gana, no sé qué tan cierto es esto pero esta vez no quiero arriesgarme).

Mi pregunta es, ¿cómo terminarán definiéndose el resto de los indecisos? ¿Pesan tanto las encuestas, saber quién tiene más chances, quién puede salir segundo, para influenciar sus votos? Y, ¿se podrá votar contento alguna vez en este país, sin sentir que uno está eligiendo entre la horca, la inyección letal y la silla eléctrica?

miércoles, mayo 02, 2007

Feria del Libro en Buenos Aires

Como todos los años (desde que tengo 10), visité la Feria del Libro de Buenos Aires. La verdad es que ya a esta altura lo hago más por costumbre que por otra cosa, hoy ni siquiera me compré nada. Había simplemente demasiados títulos, no que no me interesara ninguno, pero me parece que me saturé. Llegó un punto en que sólo veía las tapas borrosas de distintos colores y no leía nada (ya sé, tendría que consultar a un oculista, cada día veo peor, en fin).
La organización, bastante mala. ¿Para qué tenemos que comernos quince minutos de cola -miércoles al mediodía, ni quiero imaginarme un sábado- si con la libreta universitaria entrás gratis? Ni siquiera me la pidieron para corroborar que fuera mía. El lugar, lindo, como siempre. Mucha, mucha gente, a esa hora sobre todo chicos de distintos colegios. Pero había pasillos amplios y stands bien iluminados. En esta oportunidad no me llamaron la atención los eventos propuestos, más bien me sentía como recorriendo un inmenso shopping de libros (qué otra cosa es la Feria, de todos modos). De todas maneras, algo que me llamó la atención es que la mayoría de la gente compraba poco y nada.
¿Y yo? Tampoco. Claro que vi cosas que me sentí tentada a comprar, pero los libros están cada vez más caros, vi pocas ofertas y tampoco es que me moría por conseguir ninguno, tengo una buena pilita por leer en un estante, y mis parciales empiezan en diez días. Así que este año fui simplemente a chusmear, salí con las manos vacías y me volví a casa. De todas maneras no me puedo quejar: pude pasar un buen rato.

miércoles, abril 18, 2007

Sin palabras



Hace casi dos semanas que no escribo.

Hoy se cumplen dos semanas de la represión en Neuquén, lo que llevó a que pocas horas después el docente Carlos Fuentealba perdiera la vida. Y si no escribí nada, es porque consideré que debía escribir sobre este hecho, antes que sobre nada más, y no pude encontrar las palabras para expresar una indignación, un dolor y una furia que creo que son comunes a una buena parte de los argentinos.

Ya es mucho lo que se ha hablado, debatido y discutido sobre el asesinato de este docente, y las repercusiones políticas que trajo (no las suficientes, creo). No me considero capacitada para aportar nada nuevo. Sobre todo, estoy bastante enojada conmigo misma al respecto. Pero de todas maneras, siento que no puedo dejar pasar esta muerte como si no hubiese sucedido -tal como se hizo en el lugar donde trabajo-.

Tarde tal vez, pobre, ya lo sé, va éste, mi tímido y triste recordatorio.

viernes, marzo 30, 2007

Sigue lloviendo, sigue lloviendo al corazón...


Cinco días de lluvia seguidos son demasiado. Demasiado para el suelo, demasiado para las plantas, demasiado para la ropa y demasiado para el asfalto. Ni que decir para la gente de ésta y otras ciudades que perdió sus cosas, sus hogares o -incluso- la vida. El cielo luce un gris apocalíptico y parece que el mundo fuera a terminarse, desdibujado y borroneado por las gotas y las ráfagas de viento, que voltean paraguas y tiran árboles abajo. Menos poéticamente: está insoportable.

Es como vivir entre paredes, cinco días sin haber visto la cara del sol. La gente por la calle está de peor humor que de costumbre. Los chicos en el jardín se quejan porque tienen los guardapolvos mojados y no pueden salir al patio. Llueve hoy sobre el teclado, llueve delante de mis ojos y sólo veo lluvia. Lluvia, lluvia, lluvia. Es de lo único que se me ocurre escribir.

jueves, marzo 22, 2007

24 de marzo

Yo voy a la Plaza.
No voy a ser hipócrita, no fui todos los años, pero ahora, que se dispuso demagógicamente que sea feriado, trataré de estar presente. Creo que es un doloroso feriado, no un día para quedarse en la cama, o irse de fin de semana largo.Estamos recordando la persecusión y desaparición de personas, la destrucción de 30.000 vidas humanas (¡Y la de sus seres queridos!), la extirpación de identidades, la tortura, los vuelos de la muerte, el circo del Mundial '78, la absurda guerra de Malvinas, la Dictadura. No me suena a DVD y pochoclo.

Mi mamá me llevó a la Plaza por primera vez en el '96. Se cumplían dos décadas del Golpe, yo tenía 14 años y recuerdo la emoción al ver las fotos, los gritos "el que no salta es militar" (y saltar, saltar con furia y con dolor y con impotencia), el discurso sobre la memoria.
Y las banderas de los partidos, claro.
Hoy en la facu estaba todo empapelado con sus afiches y convocatorias. Yo no estoy de acuerdo. Creo que hay que ir a la plaza como argentinos, como latinoamericanos, incluso meramente como seres humanos que somos. Estamos hablando de Derechos Humanos, algo que abarca más de lo que se pueden atribuir un MST, un PO, una JP, un PTS, un QSY, etc.
Creo que ningún partido tiene el derecho de apropiarse de este día. Es de todos -de todos y de ninguno en particular- el deber de recordar y mantener viva la memoria. Vayamos o no a la Plaza. Sé que hay muchos que no van, por una u otra razón y que no por eso están apoyando a los genocidas, ni mucho menos. Cada uno tiene sus motivos. El mío es darle al feriado su valor de día especial, triste, doloroso. La Plaza es la manera en la que decido seguir recordando.

jueves, marzo 08, 2007

Acerca del llamado "día internacional de la mujer"

Escribí la primera versión de este artículo hace siete años. Reconozco que tal vez mis opiniones actuales al respecto sean más moderadas que las de entonces, pero sigo de acuerdo con la idea general que tenía al escribirlo. En fin, traté de quitar las partes más cebadas y de actualizarme un poco -por ejemplo, hoy existen las revistas "para hombres"-. Si todavía quieren ver el artículo tal como lo escribí a los 18 añetes, está acá.
¿Se les ha ocurrido preguntarse alguna vez por qué es que existe este día internacional de la mujer? A mí sí, y las respuestas que se me vinieron a la cabeza me desilusionan.
Primero: Es un día en el cual se "celebra" el avance que ha tenido la mujer en los últimos cien años, la lucha por nuestros derechos y los logros alcanzados. A mí no me parece que sea algo que haya que celebrar, ya que esos derechos, que con mucho esfuerzo nos van siendo otorgados muy poco a poco, debieron ser nuestros desde un principio, y el hecho de que haya que reclamarlos significa que aún no se los considera en nuestra sociedad algo elemental. Está fuera de toda discusión que las mujeres y los hombres merecemos lo mismo: mismo sueldo por mismo trabajo, iguales condiciones de trato cotidiano, iguales responsabilidades frente a la paternidad, frente a las tareas domésticas y frente al manejo del dinero. Y no porque las mujeres pidamos estas cosas un día al año vamos a llegar a obtenerlas. Creo que es preciso un cambio de actitud: no hay que alegrarnos por tener los derechos que tenemos, sino indignarnos cuando éstos siguen sin ser suficientes. Está bien: el "Día" es necesario porque la lucha de las mujeres sigue en pie. Pero entonces debería ser un día para reflexionar, como el día de la lucha contra el SIDA, no una excusa para vender flores y regalitos.
Segundo: No hay un "dia internacional del hombre".¿Por qué? Sencillo, a ellos no hace falta reconocerles nada, ya lo tienen todo reconocido. A la mujer se la viene considerando desde siempre "la otra". Fue "la esposa de", "la madre de", "la hija de", "la empleada de". Ser mujer sigue siendo lo marcado en la nuestra y en la mayoría de las sociedades.
Con esto no pretendo pecar de feminista. No creo que las mujeres debamos "tomar revancha" por tantos siglos y milenios de opresión masculina. Considero que no somos iguales, sino muy diferentes, pero que valemos lo mismo como seres humanos, y por eso merecemos lo mismo. Por mi parte me duele y me repugnan los hombres (y también algunas mujeres, es verdad) que consideran al sexo femenino como "una porción aparte de la humanidad". Nosotras somos la humanidad, más de la mitad de ella. Ojalá llegue el día en el cual hombres y mujeres seamos un equipo perfecto, tanto en el trabajo, como en la amistad, como en la pareja. Ese día no se va a festejar más el "día internacional de la mujer", sino el "día del ser humano".

martes, marzo 06, 2007

Infancia full time (parte II)

Claro que los chicos de los que hablé la vez pasada son un grupo privilegiado. Hijos de padres que pueden permitirse pagarles una escuela privada (cuyas cuotas a veces exceden los sueldos de los maestros), que pueden fantasear con una universidad, con viajes a Europa y a Yankilandia, con carreras diplomáticas, profesiones respetadas, matrimonios convenientes.

¿Hace falta que aclare que gran parte de los chicos (de nuestro país y del mundo) están lejos de encontrarse en una situación semejante? Nenes y nenas que no tienen tampoco tiempo para jugar, porque se pasan sus días laburando. Chicos explotados, humillados y utilizados por adultos (que tal vez no sepan qué otra cosa hacer con ellos), que no verán jamás una computadora, más que desde una vidriera. Que nunca van a aprender inglés, y que encima en muchos casos no pueden leer ni escribir en su propio idioma. Que no tienen presión de sus padres para entrar a un colegio caro, sí para conseguir monedas. Que no tienen tampoco una infancia "full time", porque ésta les ha sido arrebatada junto con todos sus derechos.

¡Cuánto más felices serían todos los chicos si pudiéramos repartir entre ellos lo demasiado que tienen unos pocos! Mientras que a algunos les sobre televisión, atenciones, tiempo de escuela, actividades extracurriculares y juguetes, a tantos otros les seguirán faltando las cosas más básicas, como comida, salud, techo. Tal vez lo más cruel del sistema perverso en el cual vivimos, sea que se refleje en la situación de vida de los más inocentes.

jueves, marzo 01, 2007

Infancia full time


Hoy retomé mi trabajo (que, para los que aún no lo saben, es de maestra de inglés en preescolar). Mejor dicho, hace varios días que volví a la escuela, pero hoy conocí a los chicos a los que voy a acompañar durante todo el año. ¡Qué lindo fue verlos llegar tan ilusionados y felices! Se ve que les deben haber tocado buenas maestras antes, porque estaban impacientes por volver al jardín.

Es una hermosa edad la que están viviendo. Sin embargo, me da pena ver que chicos tan chiquitos tengan horarios y agendas de adultos. No debería quejarme -después de todo, el doble turno es lo que me da de comer- pero me pone triste verlos enseguida cansados, agotados por un ritmo de vida que no me parece del todo saludable para su edad. Cuando yo iba al jardín, sólo un par de décadas atrás, los chicos teníamos mucho tiempo libre, tiempo para jugar y tiempo para estar en casa, y tiempo para aburrirse, que también es necesario. Los chicos de hoy no saben estar sin hacer nada. Y por más que es algo innato en ellos, les cuesta cada vez más usar la imaginación, atrofiada como la tienen por tantas horas de tele.

Claro que no quiero generalizar. Creo que debe haber padres que los ayudan y los acompañan, y les limitan las horas de tele y los impulsan a jugar por su cuenta. Y si bien hoy en día la mayoría de los jardines privados funciona así, full time, es para adaptarse a los requerimientos de un sistema perverso, donde si el chico de cinco años no sabe inglés y computación no puede ingresar a una buena escuela privada (todo pareciera ser privado para la gente de alto poder adquisitivo), y entonces limitan sus posibilidades para la vida en lo sucesivo. Supongo que todos estos papás sólo buscan lo que creen que es mejor para sus hijos.

Yo, por mi parte, espero no ponerles a estos inocentes las presiones que se me ponen a mí como maestra, y ayudarlos a que disfruten éste, su último año de jardín de infantes. Les quedan años de notas por delante.

viernes, febrero 02, 2007

Así comienza la "segunda temporada"...

... de "La Era de la Blogludez", como pusieron de moda los canales de series yankis a los cuales fui aficionada mientras conté con televisión por cable (uno de los gustos de los que tuve que prescindir para llegar a fin de mes viviendo sola).
- Ola de calor en Buenos Aires. ¿Calentamiento global? ¿Tiene razón Al Gore cuando dice que el mundo se termina dentro de 40 años? ¿Viento del norte? ¿O sólo es algo natural en época estival? Qué sé yo, está insoportable.
- Luis Mendía reconoció su responsabilidad sobre los tristemente célebres vuelos de la muerte. ¿Los ochenta y dos años le trajeron culpas? Nada de eso. Orgullo y reivindicación de los crímenes que se cometieron bajo sus órdenes. Un asco. A la vez, qué casualidad que salgan a la luz estos testimonios en año de elecciones. Le tengo que dar la razón a la revista Barcelona cuando habla de la no impunidad hacia los asesinos "babeantes y seniles".
- Una de las peores temporadas para las rutas argentinas. Cantidad histórica de muertos y heridos, exámenes de alcoholemia que arrojan cifras escalofriantes... escuché que en Mar del Plata el 50% de los conductores está en pedo. Todo bien con que tomen, pero ¿no se dan cuenta estos imbéciles de que el coche es un arma? Valorá tu vida todo lo poco que quieras, para mí el suicidio o el intento de suicidio no deberían ser considerados crímenes, pero, ¿y la gente a la que matás por el camino, qué?
Entre todo esto, uno pensaría que no faltan razones para deprimirse, pero acá estoy, vuelta de mis vacaciones fresquita y renovada. Conocí Merlo, San Luis, un lugar hermoso y tranquilo. Tuve varios días soleados en la Costa Atlántica argentina, lo que también es como ganarse una pequeña lotería. Sobreviví a seis micros por las rutas argentinas y llegué a casa con una importante adicción al mate. Dicen que cuando uno se acostumbra a tomarlo todos los días, un día que no tomás te duele la cabeza. Hasta ahora, se me viene cumpliendo. ¿Hay alguna explicación científica del fenómeno o se trata de una simple profecía autocumplida? ¿Alguien podría confirmarme esa leyenda urbana?

martes, diciembre 26, 2006

2007 - Año de ciencia ficción

Para mí, desde que llegamos al 2000, no me importa que lo hayamos sobrepasado, cada año me suena a título de ciencia ficción.
2001 no fue la caída de De La Rua, sino la Odisea en el Espacio.
2002, peor!!! Era capicúa, el único del siglo, por lo tanto, apocalíptico si los hay, no sé cómo Nostradamus no predijo nada al respecto.
2003, por lo menos fue apocalíptico para mí, mejor no recordarlo...
2004, 2005, 2006... lo mismo, todos números que me suenan a futuro aunque sean pasado.
2007... otro año de ciencia ficción. Esperemos que sea un año tranquilo y que no haya nada apocalíptico sobre él. Las películas que pasan en esta época del año me hacen sentir que vivimos en tiempo de descuento (por ejemplo, el otro día vi Niños del hombre).
En fin, un buen año para todos es el deseo de todos los que hacemos La era de la Blogludez. ¡Felicidades!