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sábado, octubre 18, 2008
Y aquí finaliza el primer tomo
Es raro, es la primera vez que publico en mucho tiempo, y es la primera vez que lo hago desde mi casa nueva. Todavía no me siento 100% en mi casa, me sigue pareciendo que estoy "en lo de Javi", y que todos mis libros y mi gata están acá medio de visita... pero no, ahora vivo acá, y pronto voy a volver a sentirme como en casa.
El blog, mientras tanto, se toma unas vacaciones, que ignoro cuánto durarán. Estoy a un mes de terminar mi carrera, muchas cosas buenas me están pasando por fuera de la pantalla, y lo cierto es que escribir y publicar ocupa una buena parte de mi tiempo laboral. Además, siento que La Era... cumplió una etapa, la de mi vida sola. Lo empecé cuando estaba planeando mi mudanza, y éste parece un buen momento para cerrar, al menos, el primer tomo.
Aprovecho para agradecer a los lectores, a los que siempre me dejan comentarios afectuosos e interesantes, a quienes dejaron links a este sitio, a quienes me saludan y me dan aliento en los momentos difíciles, y a los otros que nunca dicen nada, pero también me han acompañado todo este tiempo con su lectura silenciosa.
El tiempo dirá si esta despedida es definitiva o no (nunca nada es definitivo, nunca nada es para siempre, en realidad, al menos yo sé que seguiré leyéndolos a ustedes). Por ahora, les digo hasta luego.
viernes, septiembre 26, 2008
Algunas novedades
- ¡Fiona está mejor!!! Estuvo toda la semana con antibióticos, pero ahora que ya hace varios días que los terminó y no recayó, tengo la seguridad de que ya está bien. La verdad que me asusté mucho: nunca la había visto tan mal. Pero ahora por lo menos ya es una gata más curtida.
- Avanzo con las prácticas. Hoy tendría que haber dado la última clase y recién voy por la mitad. Pero lo importante es que sigo en carrera. Los chicos del curso que me tocó son copados, hacen aportes interesantes y me estoy sintiendo bastante cómoda con las clases.
- A full preparando la mudanza. Faltan quince días y estamos haciendo de todo: que comprar la funda para el sillón, que instalar las rejas, que hacer los arreglos de electricidad, las nuevas luces, la mesita de la compu, las alacenas de la cocina... y se siguen sumando cosas. Pero lo más importante es el paso enorme que estamos por dar.
- A todo esto, hay que sumarle parciales, trabajos prácticos y la movida habitual del cuatrimestre (que, por suerte, es el último). Además, estoy con mucho trabajo de mis otros blogs (rentados).
Pero acá estoy, no me olvido de este espacio que sigue siendo muy importante para mí. Y que me ha acompañado en momentos trascendentes, como los que me toca vivir por estos días.
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Mi mudanza,
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Universidad
martes, septiembre 16, 2008
En vilo
Por estos días, además de a las (hasta ahora inexistentes) prácticas de la enseñanza, mi silencio se debe a que estoy pendiente de la salud de Fiona, mi muy querida gatita, mi compañera de depto, que está mal, con una tos horrible que parece que se ahoga, además de vómitos varios. La acaba de ver el veterinario, no pudo descartar ningún diagnóstico: es posible que se mejore con antibióticos, cabe la posibilidad de que sea algo más serio. No me resultó del todo tranquilizador, pero al menos sé que estoy haciendo todo lo que puedo por ayudarla.
Le doy de tomar sorbitos de agua, sólo los bebe del hueco de mi mano. Le doy gotitas de miel, para suavizar la garganta. Está a dieta, sólo come muy poquito pollo a la plancha. Y no es la de siempre, la noto caída, sólo de a ratos juguetea con los cordones de mis zapatillas como si nada pasara. Cuando tiene los ataques de tos, trato de acariciarle el cuello -como me recomendó el veterinario, para aliviarla un poco-. Pero a veces se aleja, como diciendo "dejame en paz". En tres días casi no ha comido ni tomado agua, creo que eso pondría de mal humor a cualquiera. Además, nosotros podemos darle a todo una explicación, ella no entiende qué le pasa.
Por ahora, sólo puedo seguir con el tratamiento y esperar que surta efecto. Mañana veremos si hacen falta estudios más importantes, y si va a salir adelante o no. No creo que nadie que no tenga animales, o que no haya tenido alguna vez, pueda comprender cómo me siento en este trance. Intento tener pensamientos positivos, pero la verdad es que tengo muchísimo miedo de perderla. Siempre supe que la quiero mucho, pero hasta ahora no me había dado cuenta del lugar enorme que Fiona ocupa en mi vida, y de lo que necesito su compañía.
miércoles, julio 23, 2008
Hacia el cielo
Los colores del cinturón en TaeKwon Do (así como en otras artes marciales) tienen un significado específico: uno no va simplemente cambiando de categoría porque sí, agregando las puntas de colores al tuntún, sino que cada cambio de categoría representa un crecimiento del practicante. El cinturón verde (el mío) simboliza el crecimiento de una planta, que afirma sus raíces en la tierra así como el conocimiento del TaeKwon Do se está afirmando en el practicante.
Hoy rendí mi examen para punta azul, y pude finalmente romper -¡en tres pedazos!- la tabla con la patada circular, aquella rotura que me quedara pendiente en diciembre pasado. El significado del cinturón azul es el cielo, hacia el cual la planta crece elevándose, a la vez que mantiene las raíces cada vez más firmes. Siento que me gané mi categoría. Que, una vez más, pude romper mis propios límites.
miércoles, julio 16, 2008
Vacíos
A mí siempre me ha costado lidiar con los espacios en blanco. Me cuesta cuando las casillas no están todas completas, cuando hay vacíos. Tal vez por eso me dediqué a escribir en un primer momento: para tapar el blanco infame de las hojas, que pareciera reirse en mi cara. Tal vez por eso también, mientras hablo por teléfono, pinto con una birome los huecos de las letras O de todo folleto que cae en mis manos. No me gusta lo incompleto, lo indefinido, lo indeterminado.
Y sin embargo, estoy en un momento de mi vida donde necesariamente me toca atravesar páginas en blanco, lugares vacantes, casillas sin completar. La incertidumbre que me espera allá, al fondo del último puente, del último parcial y de la última monografía del último cuatrimestre de mi carrera -que ya llevo recorriendo casi ocho años-. El gran salto al vacío que implica soñar con construir nuestra vida junto a otra persona. Las dudas, preguntas, sueños interrumpidos por un brusco despertar.
Creo que mi ausencia prolongada de este espacio también es una manera de expresar el vacío que siento a mi alrededor. Por momentos me siento rodeada de gente a la que adoro, que me conoce y que me comprende, por momentos estoy sola flotando en un mar de niebla. Pero a la vez sé que es importante aprender a lidiar con el vacío. Que no puedo tener siempre todo guardadito en un cajón, todas las camisas colgadas de su respectiva percha, todos los lápices con punta. Tengo que animarme a cruzar el puente, aunque no sé qué hay del otro lado y me da miedo precipitarme al abismo. Tengo que dar el salto con la confianza en que somos dos los que saltamos, de la mano, creyendo que el aterrizaje será suave.
Y aunque sea, esta noche hay una página en blanco menos que me mira muerta de risa.
viernes, mayo 16, 2008
Feliz cumple
Hoy, además de mi querida hermana Eugenia (que cumple un cuarto de siglo) se cumplen dos años de que La Era... hizo su aparición en la blogósfera, con esta primera entrada, que me imagino que en su momento habrán leído pocos. La pregunta que en ese momento me formulaba, "¿Por qué un blog?", hoy la he respondido -creo-: un blog para escribir periódicamente, para poner en palabras cosas que se me cruzan por la cabeza y darles la importancia que se merecen. O, por el contrario, para darme cuenta de que no son importantes y no justifican siquiera un post. Un blog para leerme con gente de diversos países, para hacer amigos y conocer otras formas de pensar y otros intereses distintos a los míos. Un blog como una ventana al mundo, a la vez que deja ver algo de mi mundito interior.
Ya sé que últimamente lo tengo un poco abandonado, no pudiendo dedicarle todo el tiempo que mis lectores se merecen o que a mí me gustaría, pero sigo estando acá. Y ojalá que queden por delante muchos años más de seguir publicando blogludeces, para ustedes que las leen, y sobre todo para mí, que las escribo.
martes, mayo 13, 2008
Entre las paredes de Puán 480
Hoy salí de rendir el parcial de sociolingüística y, como siempre en estas situaciones, me sentí liviana y renovada. Paseé por la facultad, me compré un alfajor triple en el kiosquito del primer piso y me puse a esperar que terminaran su examen los compañeros con los que estuve estudiando estos días. Al rato salió Flor -una de ellos- y nos pusimos a charlar. Después nos dimos cuenta de que el parcial había sido en un aula del primer piso, y que nosotras estábamos esperando a nuestros compañeros... en la misma aula, pero del segundo. Por suerte igual pude encontrarme con ellos y terminé compartiendo un café en el bar Platón y dándole vueltas y vueltas a lo que contestó cada uno.
Me puse a pensar que, justo ahora que estoy terminando la carrera, que pronto mis rutinas de Puán van a ser recuerdo, voy a extrañar muchísimo tantas cosas... pasé en este edificio los últimos siete años, mucho más de lo que en su momento pasé en el colegio secundario, y acá fui y soy todo lo feliz que no fui de adolescente. Me encanta cruzarme con gente que conocí en otras materias y tener una charlita sobre lo que cada uno está cursando. Me encanta aprovechar el recreo entre práctico y teórico para tomarme un café. Me divierte leer las discusiones de las chicas escritas en las puertas de los baños de mujeres. Disfruto enormemente los ratitos en los que revuelvo las mesas de saldos en las librerías de la cuadra. Tengo un cariño enorme por tantos rincones, tantos lugares donde compartí momentos increíbles con personas que conocí acá adentro... algunas siguen conmigo hasta el día de hoy, otros quedaron en el pasado junto al recuerdo de una mesa junto a la ventana en Die Brücke, desde donde decíamos, se podía ver un Aleph.
Pese a la cantidad irritante de carteles pegados por todos lados, a la escasez de bancos, a las interrupciones en las clases, a las colas para comprar apuntes en el CEFyL, a la mugre y a los amontonamientos de la escalera principal en las horas pico, Puán 480 es uno de mis lugares en el mundo. Acá adentro me siento como en casa.
Siento que mi carrera es un ciclo cumplido, y me da mucha satisfacción pensar que en menos de un año voy a estar tramitando mi título, pero a la vez, me resulta imposible no sentir nostalgia. Pero bueno, todavía faltan unos meses. A disfrutarlos. Y después, vendrá lo que vendrá. Otras personas, otros desafíos, otros lugares. ¿Otro Aleph?
domingo, mayo 11, 2008
Cantando por la vida
Desde que era muy chica -supongo que por escuchar a mi mamá, que hace lo mismo- suelo cantar en voz alta, sin necesidad de música. Cuando me ducho (ése es un clásico), cuando limpio mi casa, cuando me visto para salir. A veces, según mi humor, también cuando camino por la calle. Normalmente canto bajito, como si me diera vergüenza que la gente me escuche. No tengo por qué: siempre canté bien, nunca desafino y me gusta darle distintos matices a mi voz. Nuevamente, me viene de familia (varios somos amantes de la música, y más de uno sabe tocar algún instrumento). Papá lleva a todos lados su armónica, mamá canta y compone, mi hermana toca guitarra eléctrica y bajo, mi abuela materna es pianista, mi abuelo paterno es melómano. Y yo, estudié algo de piano y coro cuando era chica. Y me encanta cantar.
¿Por qué entonces me inhibo? ¿No tendría que importarme muy poco si la gente me mira? Después de todo, va cada uno a los gritos con los auriculares del MP4, cantando inglés por fonética -qué cosa más espantosa- o chillando la última cumbia de moda. ¿Por qué no ir yo cantando en voz alta también?
A veces lo hago -y me importa un carajo que me miren como a una loca desquiciada-. Pero -repito- depende de mi humor.
viernes, abril 04, 2008
Maravillosas ocupaciones
Perdón, perdón... No me olvidé del blog, pasa que vengo super ocupada con muchas cosas por afuera de la pantalla (qué digo, también por adentro). Por suerte el estar atareada me distrae de mis crisis existenciales y puedo dormir más tranquila, cuando tengo tiempo, bah.
¿En qué ando? Bueno, por un lado, estoy redactando informes para el jardín que tienen una fecha de entrega que cada día se acerca más. Claro que también sigo con mis trabajos de redacción de contenidos y mis alumnos particulares. Pero además, el cuatrimestre en la facu viene bravo -con dos materias y un seminario ¡los sábados a la mañana!-. Si realmente quiero recibirme a fin de año, no me puedo colgar más. Obvio que con Taekwon Do sigo firme.
Aparte de todo, dos buenas noticias, pero que también me tienen -y me tendrán- distanciada de mis lectores: primero, la mudanza de mi novio, que finalmente está volando él también lejos del nido materno. Segundo, me salió la posibilidad de adscripción a una materia en la facu, Sociología del Lenguaje, y tengo que ponerme las pilas y preparar un buen plan de investigación, para lo cual he estado solicitando la ayuda de algunos amigos lingüistas.
Entre tantas cosas, tengo poco tiempo para ver a mis amigos, para descansar, para leer por simple gusto y para escribir en el blog. Pero no me voy a borrar. Cada ratito que pueda, estaré dándome una vuelta por acá. Así que, nada, ténganme un poquito de paciencia.
miércoles, marzo 19, 2008
Los Maestros
A lo largo de nuestra vida, hay diferentes vínculos que nos van marcando. Algunos nos sacan adelante, algunos nos tiran abajo y nos lastiman. Unos pocos duran toda una vida. Hay algunos con los que se comparten intereses pasajeros y luego se diluyen. Y hay otros que nos acompañan un tiempo, pero dejan en nosotros huellas muy marcadas. Hoy quiero hablar de ellos, los Maestros.
No me refiero a la maestra de la escuela primaria, al menos seguro que no a todas, sino a aquellas personas que -sea en un ámbito estrictamente educativo, o no- nos han enseñado cosas valiosas y que aún muchos años después podemos reconocer como guías. Con suerte, cada uno de nosotros puede recordar alguno. Hoy quiero homenajear a los míos.
- Mi primera Maestra, así con mayúscula, fue mi mamá, quien me transmitió su amor por las palabras, los cuentos, la poesía y la música. Creo que hoy no sería la persona que soy si no me hubiera inculcado tantos intereses y fomentado mi curiosidad natural (además de gestarme, alimentarme y criarme, claro).
- Claudio Sanseverino era mi maestro de música en la escuela primaria. Con él hice dos años de coro, en los que yo -con sólo diez años- iba a la escuela hasta los sábados para poder ensayar con mis compañeros. Desde entonces, amo cantar. Y quién sabe si sus clases de técnica vocal no me salvaron de perder la voz ahora que trabajo yo como docente.
- Maximiliano González Jewkes, fue mi profesor de literatura del secundario. De él yo estaba profundamente enamorada, infatuada, deslumbrada por su voz de locutor y sus conocimientos sobre literatura y cine. Una vez, cuando yo estaba en tercer año, le dijo a mi vieja en una reunión de padres: “Mariana va derecho para Letras”. Y en quinto ya decididamente la tenía como mi carrera a seguir.
- Y el último Maestro que, hasta ahora, he tenido, es Martín Cabrera, mi sabum, mi instructor de Taekwon Do, quien me enseñó a creer en mí misma, a valorar mis esfuerzos sobre todo por lo mucho que me cuesta superarme día a día, a que soy capaz de llegar alto y que los límites son solamente algo que hay que romper.
Creo que a algunos de ellos nunca llegué a hacérselos saber, pero supongo que lo habrán intuído. Por todo lo que me han ido enseñando, me siento muy agradecida, así que a ellos va dedicado este post, mi homenaje.
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domingo, marzo 02, 2008
Algunas recomendaciones
Últimamente estoy bastante escasa de inspiración a la hora de ponerme a actualizar mi blog. Mis vaivenes anímicos -por motivos que tal vez en algún momento me decida a contar- no favorecen la escritura. Y noto que estoy perdiendo lectores: no los culpo, es aburrido entrar al blog para encontrar una y otra vez la misma entrada. Así que, a falta de textos míos, hoy les dejo algunas recomendaciones de blogs amigos para que se entretengan un rato.
- Del blog de chistes de Marta Salazar, Refranes para gente culta. ¡Muy al gusto de esta casa!
- De Cratilo, Carlos me dedica el relato de un sueño.
- J.M. reflexiona sobre la sinestesia en su interesante blog, Psicodelia secundaria.
Bueno, espero volver a ser yo la que escriba pronto. Esta semana prometo hacer aunque sea el esfuerzo. Mientras tanto, ¡gracias por la paciencia!
miércoles, febrero 27, 2008
Sueños en ayunas
Existe una superstición (no sé cuál es su origen, qué tan difundida estará ni en qué países) que dice que si los sueños se cuentan antes de que uno haya desayunado, se hacen realidad. A mí me lo contó una vieja compañera de un trabajo que tuve, cuando un día le conté que había soñado que ella estaba embarazada: "Decime que desayunaste, aunque sea unos mates, por favor", me dijo, antes de contarme la creencia.
No soy una persona particularmente supersticiosa, creo que en mi caso las supersticiones son un juego. Es decir, a veces hago caso de ellas, no porque crea que van a tener un verdadero efecto en mi vida, sino "por las dudas", "ya que no cuesta nada...", etc. Por ejemplo, no paso debajo de una escalera, pensando que tal vez no me traiga mala suerte, pero si justo se cae, me puede hacer un chichón en la cabeza, o mancharme la ropa de pintura. Con mi hermana nunca nos pasamos el salero de mano en mano, aunque ninguna de las dos cree en serio que algo pueda pasarnos. Soy de tocar madera cuando hace falta. Eso sí: no tengo ningún problema con los martes 13, ni con el número 13 en general (nada de triscadecafobia) y me encantan los gatos negros.
Con esto de los sueños, me he tomado la costumbre de contárselos por la mañana a Javier cuando despertamos juntos: si fue un sueño lindo, se lo digo mientras pongo la pava para el mate, si es un sueño feo o -como en el caso del embarazo de mi amiga- no quiero que se cumpla todavía, espero a que hayamos comido algunas galletitas para contárselo.
Hay veces en que los sueños resultan muy delirantes, en ese caso no me molesta hablar de ellos ya que sé que no se van a cumplir. Hoy, por ejemplo, soñé que estaba en Irlanda, viendo un recital de U2 desde al lado del escenario... sé que no se va a cumplir, aunque estaría bueno que así fuera!
Tengo una memoria muy buena para mis sueños. Se dice que soñamos todas las noches, pero que olvidamos en seguida el contenido manifiesto del sueño al recobrar la conciencia. Una técnica muy buena, que a mí me sirvió mucho, para recordarlos más seguido consiste en anotar el sueño, lo que sea que se recuerde, ni bien nos despertamos. De esta manera, nos entrenamos en retener cada vez más detalles. Y, al haberlo puesto en palabras, podemos evocarlo incluso varios días después. Conservo mi cuadernito de sueños de los catorce años, y es el día de hoy que leo algunos relatos -los hay de más de una página, con muchos detalles y vueltas de tuerca en el argumento- y puedo recordarlos tal como los soñé, como si viera una película.
Cuando era chica, deseaba con toda el alma que se inventara una máquina filmadora de sueños.
jueves, enero 24, 2008
Aquí comienza la tercera temporada...
... de La Era de la Blogludez. Gente, he vuelto!!! Hoy llegué de mis vacaciones y por suerte encontré todo en orden. Disfruté de un viaje increíble del cual les voy a ir contando en los próximos posts, con la ayuda de mi diario de viaje y de la cámara digital que me prestó mi papá. Y con el correr de los días, prometo ir poniéndome al tanto con las lecturas de los demás blogs.
miércoles, enero 09, 2008
Sueño con el exilio
Soñé que por un problema con mi documento, me deportaban a Uruguay (país que, por cierto, adoro). Pero lo que más me angustiaba era no poder volver por un año a ver a mis seres queridos. Recuerdo estar en la oficina donde me daban mi documento nuevo, y yo preguntaba si podía quedarme en Buenos Aires hasta terminar la carrera e irme después, y la empleada burócrata me decía "No, tenés que irte ya mismo", y en el sueño esa misma noche me iba sin despedirme de nadie, lo único que llevaba conmigo era a mi gata. Estábamos de repente las dos en un departamento vacío, en lo que en mi sueño era Uruguay, y yo pensando que mi novio se iba a mudar solo y yo no iba a estar ahí para ayudarlo, en que no iba a poder terminar mi cursada hasta un año después, en que no había podido despedirme de mi familia ni de mis amigos.
Llamo a mi mamá por teléfono y ella, resignada, me dice "qué le vas a hacer, conseguite un trabajo allá, esperá un año y volvé... si podemos, en algún momento te vamos a ir a visitar."
Me desperté sintiendo lo afortunada que soy por lo mucho que tengo. Lo mucho que me importan mis seres queridos, y qué terrible sería verme de repente separada de ellos, así fuera por un tiempo limitado. Siempre me estoy quejando de esta ciudad pero lo cierto es que por ahora acá tengo mi vida, las personas que quiero, mis proyectos.
Qué lindo es ahora irme de vacaciones, sobre todo porque voy acompañada de mi novio y juntos la pasamos de maravilla en todos nuestros veraneos compartidos, qué lindo es ir a conocer nuevos lugares y caminar al aire libre y remojar los pies en arroyitos cristalinos. Pero qué lindo es también tener un hogar al cual volver después. Qué lindo saber que hay gente que te espera.
viernes, enero 04, 2008
Para los que me habían pedido una foto...
Para Carlos y para otros amigos que querían ver una foto de mi rotura en TKD, algo mucho mejor: un video!!! Claro que esto fue después de mi examen, sin la presión de estar siendo evaluada. No sale en la filmación, pero inmediatamente después de romper dije por lo bajo "ahora te rompés la repu**...". Perdón, muy poca actitud marcial la mía.
Espero que hayan empezado bien el año. Acá en Buenos Aires hoy es el primer día en una semana que tiene una temperatura agradable. Mientras tanto, estoy fascinada con mi computadora nueva y todas las cosas que puedo hacer con ella y que ya estaba resignada a no poder con la otra. En pocos días me tomaré vacaciones así que posiblemente actualice poco durante enero. Pero prometo poner algunas fotos cuando vuelva.
lunes, diciembre 31, 2007
2007, adiós y gracias
La fecha se presta para reflexionar sobre lo rápido que pasa el tiempo, todos los cambios que vivimos de un año al otro, las personas que tenemos (o no) al lado, todo aquello que nos propusimos hacer y hemos logrado, todo aquello que quedó en el camino. Año Nuevo es una convención, la Tierra sigue girando alrededor del Sol y no va a haber nada en el aire de mañana que nos dé "nuevas oportunidades", no más de las que ya tenemos hoy y teníamos ayer. Pero evidentemente para muchos el nuevo año representa nuevas posibilidades. Y mientras nosotros mismos así lo creamos, tenemos buenas chances de que así sea.
Más allá de los propósitos que todos tenemos para el año que está por empezar, creo que es bueno cerrar éste sintiéndonos agradecidos por todas las cosas buenas que nos tocaron vivir. Por lo menos eso hago yo. Pienso en todas las personas queridas que tengo cerca, en su salud y en su bienestar, en mi propia salud -que es algo que no suelo apreciar hasta que me falta-, en los logros laborales y académicos que conseguí este año que se termina, en la persona que tengo al lado desde hace años y con la que sólo quiero seguir creciendo, en todas las posibilidades que esperan a la vuelta del reloj (de mí depende aprovecharlas)... No puedo más que agradecer -ya sea a Dios, al destino, a la vida, al Universo, que cada uno complete la línea de puntos a su manera-.
Espero que cada uno de los lectores de este espacio también tenga muchos motivos para sentirse agradecido. La Era... los espera el año que viene. ¡Y ojalá que el 2008 sea un año de paz y felicidad para todos!!!
miércoles, diciembre 26, 2007
Resoluciones para el 2008
Termino el 2007 muy contenta. Ha sido para mí un año genial en muchos aspectos. Pero claro, siempre quedan algunas cosas por el camino y esta época del año se presta a que reflexionemos sobre aquello que nos gustaría cambiar. Entonces, como ya he visto en otros blogs, no he querido dejar de publicar mis propósitos para este año que comienza. Es un poco arriesgado hacerlo, ya que si no los cumplo, voy a quedar escrachada para el año que viene... pero bueh, hagamos la prueba!!!
Aclaración: NO incluyo como propósitos planes concretos que probablemente se cumplirán si sigo haciendo las cosas como hasta ahora (y si Dios quiere, básicamente...), como ser tener otro buen año en el jardín de infantes, terminar de cursar a fin de año, concretar la convivencia con mi novio o llegar a ser cinturón azul a fin de año.
A diferencia de los anteriores, en el caso de mis propósitos de fin de año se trata de cambios, que no se realizarán a menos que yo misma cambie y haga algo al respecto.
1- Involucrarme en alguna actividad universitaria fuera de la cursada: Ya sea adscribirme a una cátedra, iniciar por mi cuenta una investigación o participar en al menos un congreso, estando tan cerca de recibirme considero necesario participar más allá de las clases.
2- Mejorar el diálogo con mi familia: Hay algunas personas de mi entorno más cercano a las que quiero mucho pero con las cuales no tengo una relación constante y saludable como a mí me gustaría. Me propongo hacer mi parte para cambiar esto.
3- Tomarme las cosas con calma: Suelo alterarme frente a los imprevistos, cuando algo escapa a mi control o no sale como a mí me gustaría. Me cuesta mucho manejar mis frustraciones y creo que esto no me hace bien. Durante el próximo año, me propongo al menos empezar a cambiar esta forma de ser tan nociva.
4- Retomar la escritura de ficción: Hace años que no escribo un cuento. Ya sea porque el blog ha absorbido mis energías creativas, o bien porque la facultad no me deja con ganas ni tiempo, algo que otrora fuera tan importante para mí en este momento no tiene espacio en mi vida. Bueno, es hora de cambiar esto. Al menos quiero diez nuevos cuentos el año que viene (menos de uno por mes, no es mucho pedir).
En fin, el que quiera aprovechar para comentarme cuáles son sus deseos, sueños, expectativas o resoluciones para el año que está por comenzar es bienvenido.
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domingo, diciembre 16, 2007
Me fue mal
Me fue mal.
No pude hacer mi rotura en el momento del examen. Fui demasiado confiada, no presté mucha atención a la técnica, y cuando pateé y la tabla no se partió, supe que no me iba a salir. No logré corregirme en los dos intentos posteriores. Me fui con la tabla entera bajo el brazo y las lágrimas queriendo escaparse.
Y hoy tengo encima una gran frustración.
Más allá de eso, se supone que la categoría la obtengo igual, pero tengo la sensación de haberme llevado una materia a marzo. A mí que nunca me costó el estudio, el trabajo y todo eso, en este momento me está costando muchísimo manejar mi desilusión.
Pero a la vez sé que uno de los principios del TaeKwon Do es la perseverancia. Tal vez ésta sea una gran oportunidad para ejercitarla. Tengo que seguir adelante por más cuesta arriba que se me haga. Si abandono todo lo que me cuesta frente al primer gran obstáculo, nunca voy a cambiar, y nunca voy a aprender nada nuevo. Al contrario, más ganas que nunca tengo que ponerle a las roturas de hoy en adelante. Más garra que nunca al entrenamiento. Y la próxima vez, será.
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lunes, diciembre 10, 2007
Interrogantes sobre la escritura
Hace poco un profesor al que respeto mucho visitó este blog, y me dijo algo que me dejó pensando, cito: "Veo que los blogs han constituido un espacio muy "humano" de intercambio... no estarán yendo a parar allí -para bien o para mal- nuestras vocaciones frustradas de escritor?".
Unos días después, por otro tema totalmente distinto, mi papá también me pregunta por qué es exactamente que decido exponerme en un blog. Por un lado, le contesté, no siento que esté exponiéndome. Ésta que escribe soy yo pero no soy yo, digo solamente lo que me doy permiso de decir. No expongo a mi persona, sólo comparto algunos pensamientos sueltos. Ok, repregunta él, y ¿por qué escribís en el blog entonces?
¿Por qué escribo? Me pregunté después yo. No siento que sea una "escritora frustrada". Lo cierto es que mi objetivo cuando abrí el blog fue sentarme a escribir más seguido, con la motivación de saber que era posible que alguien me leyera. Es dicho habitual en mi facultad que todo estudiante de Letras deja de escribir, y a mí me tocó vivirlo en carne propia. Para eso, para resucitar ese gesto, es que recurrí en su momento al blog, y éste creció mucho más de lo que hubiera imaginado.
Hoy en día, ese objetivo que una vez me propuse está cubierto... en parte. Por un lado, tengo cerca de 30 lectores de distintos países cada día, hacia los que me siento muy agradecida porque la motivación me funciona. Por otro lado, no escribo lo que alguna vez me había propuesto: cuentos, poesías. A lo sumo, alguna "filosofía casera" de vez en cuándo.
¿Somos los bloggers aspirantes a literatos? ¿Llega al "público" lo que uno escribe, o estamos condenados a leernos entre nosotros? ¿Se oculta detrás de este medio de comunicación una vocación frustrada por la escritura (la Escritura así con mayúsculas, la Escritura que aún lleva soporte papel, aunque no creo que por mucho tiempo)? ¿Cuál es el futuro de la blogósfera? ¿Se devorará a sí misma o seguirá creciendo hasta implosionar? ¿O acaso irán desvaneciéndose los blogs para que sólo un puñado de elegidos sobreviva?
Y ¿para quién escribimos un blog? ¿Para nosotros o para los otros? Supongo que todos nos responderemos de distinta forma estos y otros interrogantes...
domingo, diciembre 02, 2007
Rompiendo con los propios límites
Una de la técnicas que se practican en Taekwon Do consiste en la rotura de tablas. Se puede romper tanto con técnicas de pie como de mano, teniendo las primeras la ventaja de que las piernas tienen más fuerza, pero por contraposición manejamos con más precisión las manos. Las roturas se clasifican en roturas de potencia (demuestran cuánta fuerza puede tener una técnica, y son valoradas por el grosor de la madera a romper) o roturas de habilidad (golpes precisos y difíciles de ejecutar, ya sea saltando, o rompiendo más de una tabla a la vez).
Las roturas sirven como una demostración del poder alcanzado por el alumno en determinada técnica. Siendo los combates de índole deportiva, por puntos y no siempre por K.O. (por lo menos, no al nivel en que yo practico) uno nunca tiene la oportunidad de dar rienda suelta a toda su fuerza con sus compañeros, sino que al contrario, se cuida mucho de hacerlo para que nadie salga lastimado. En cambio, la rotura nos permite desarrollar nuestra potencia y toda nuestra concentración en ese momento. Se trata, en realidad, de romper con uno mismo, con nuestras propias limitaciones.
Hace muy pocos días que empecé a desarrollar esta técnica. Como en un par de semanas rindo mi examen para convertirme en Cinturón Verde, tengo que romper una madera de una pulgada de grosor con una patada circular. Suena difícil, por lo menos para alguien como yo que nunca se destacó por su habilidad deportiva en ninguna disciplina.
Lo cierto es que la emoción que sentí al romper mi primera tabla fue incomparable. Hice caso al sabum (el instructor), quien me dijo que me relajara, que no me pusiera a pensar "se romperá, no se romperá..." sino que confiara en mi técnica. La fuerza sé que la tengo. Pues bien, medí primero y después pateé. No sentí nada, sólo un golpecito seco. ¡Cuando abrí los ojos, la tabla estaba rota en dos y todos mis compañeros me aplaudían!
Espero que haya sido una sola de una larga serie de roturas a lo largo de los años de práctica. Pero de cualquier manera, nunca me voy a olvidar de este momento. A pedido mío, el sabum firmó y dedicó la tabla rota: "Mariana: Felicitaciones. Muy buena patada. Muy buen espíritu. Seguí así!". Y ahora reposa sobre mi biblioteca, y cada vez que la miro vuelvo a sentir un poco de orgullo por mi pequeño logro. Sólo espero que en el examen me vaya igual de bien.
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