Soñé que por un problema con mi documento, me deportaban a Uruguay (país que, por cierto, adoro). Pero lo que más me angustiaba era no poder volver por un año a ver a mis seres queridos. Recuerdo estar en la oficina donde me daban mi documento nuevo, y yo preguntaba si podía quedarme en Buenos Aires hasta terminar la carrera e irme después, y la empleada burócrata me decía "No, tenés que irte ya mismo", y en el sueño esa misma noche me iba sin despedirme de nadie, lo único que llevaba conmigo era a mi gata. Estábamos de repente las dos en un departamento vacío, en lo que en mi sueño era Uruguay, y yo pensando que mi novio se iba a mudar solo y yo no iba a estar ahí para ayudarlo, en que no iba a poder terminar mi cursada hasta un año después, en que no había podido despedirme de mi familia ni de mis amigos.
Llamo a mi mamá por teléfono y ella, resignada, me dice "qué le vas a hacer, conseguite un trabajo allá, esperá un año y volvé... si podemos, en algún momento te vamos a ir a visitar."
Me desperté sintiendo lo afortunada que soy por lo mucho que tengo. Lo mucho que me importan mis seres queridos, y qué terrible sería verme de repente separada de ellos, así fuera por un tiempo limitado. Siempre me estoy quejando de esta ciudad pero lo cierto es que por ahora acá tengo mi vida, las personas que quiero, mis proyectos.
Qué lindo es ahora irme de vacaciones, sobre todo porque voy acompañada de mi novio y juntos la pasamos de maravilla en todos nuestros veraneos compartidos, qué lindo es ir a conocer nuevos lugares y caminar al aire libre y remojar los pies en arroyitos cristalinos. Pero qué lindo es también tener un hogar al cual volver después. Qué lindo saber que hay gente que te espera.
